La demo­cra­cia mexi­cana se enfrenta a una nueva y silen­ciosa ame­naza que no pro­viene de las urnas, sino de las ofi­ci­nas fis­ca­les. Recien­te­mente, el Ser­vi­cio de Admi­nis­tra­ción Tri­bu­ta­ria (SAT) ha puesto sobre la mesa una pro­puesta legis­la­tiva que busca asfi­xiar finan­cie­ra­mente a las Orga­ni­za­cio­nes No Guber­na­men­ta­les (ONGs), limi­tando la dedu­ci­bi­li­dad de las dona­cio­nes que las man­tie­nen con vida.

Esta ofen­siva ha encen­dido las alar­mas entre ana­lis­tas y exper­tos. El perio­dista Leo­nardo Cur­zio, en una reciente inter­ven­ción para ADN Noti­cias, advir­tió que el gobierno debe dar mar­cha atrás en esta inten­ción de cor­tar los recur­sos a la socie­dad orga­ni­zada. Cur­zio subrayó que la demo­cra­cia no ter­mina en el voto; con­siste tam­bién en el dere­cho de los ciu­da­da­nos a estar infor­ma­dos y a par­ti­ci­par acti­va­mente en la vida demo­crá­tica del día a día. No sola­mente en las elec­cio­nes.

Con­tra­rio a la narra­tiva ofi­cial que pre­senta estas medi­das como un ajuste admi­nis­tra­tivo, la rea­li­dad es que las ONGs actúan como un “escudo de los pobres”. Según datos ana­li­za­dos por El Uni­ver­sal, el impacto de estas res­tric­cio­nes no solo frena el desa­rro­llo demo­crá­tico, sino que gol­pea direc­ta­mente a los sec­to­res más vul­ne­ra­bles.

Las cifras son con­tun­den­tes:

  • Edu­ca­ción: Más de 25,800 orga­ni­za­cio­nes tra­ba­jan para redu­cir el rezago edu­ca­tivo que afecta a 24.2 millo­nes de mexi­ca­nos.
  • Salud: Cerca de 21,000 ONGs brin­dan ser­vi­cios médi­cos a 44.5 millo­nes de per­so­nas que care­cen de segu­ri­dad social.
  • Ali­men­ta­ción: 17,000 aso­cia­cio­nes atien­den a pobla­ción sin acceso a una nutri­ción ade­cuada.

Actual­mente, las empre­sas dedu­cen un 7% de sus impues­tos mediante estas dona­cio­nes. Ese “pequeño pellizco” fis­cal se tra­duce en un apoyo inva­lua­ble para cubrir los vacíos que el Estado, por ine­fi­ca­cia o falta de alcance, ha dejado aban­do­na­dos.

El aca­dé­mico Ser­gio Aguayo, en las pági­nas de Reforma, ha denun­ciado el “plan auto­ri­ta­rio” del gobierno fede­ral, seña­lando como ejem­plo de per­se­cu­ción a la orga­ni­za­ción

Esta aso­cia­ción ha sido blanco de audi­to­rías y ata­ques tras haber evi­den­ciado la opa­ci­dad con la que ope­ran los tres pode­res en el estado de More­los.

En More­los, exis­ten alre­de­dor de 300 orga­ni­za­cio­nes con esta­tus de dona­ta­rias que hoy están en la cuerda floja. Su labor abarca desde los patro­na­tos uni­ver­si­ta­rios y la pre­ser­va­ción de reser­vas eco­ló­gi­cas como el Chi­chi­naut­zin y la Sie­rra de Huautla, hasta alber­gues para adul­tos mayo­res y cen­tros de reha­bi­li­ta­ción.

Tras la desa­pa­ri­ción de los orga­nis­mos autó­no­mos de trans­pa­ren­cia, la socie­dad ha que­dado “tuerta”. Sin estas orga­ni­za­cio­nes, los mexi­ca­nos pier­den la capa­ci­dad de saber el por­qué, el cómo y el cuándo del gasto guber­na­men­tal.

More­los Rinde Cuen­tas. Su tarea es tan sen­ci­lla como vital: vigi­lar. No se trata de “gri­lla” polí­tica ni de agre­sio­nes per­so­na­les; se trata de trans­pa­ren­tar la fun­ción pública basán­dose en datos ofi­cia­les.

La Cons­ti­tu­ción esta­blece que More­los es un Estado libre y sobe­rano. El Poder tiene la obli­ga­ción teó­rica de repre­sen­tar y defen­der los inte­re­ses de los more­len­ses ante la Fede­ra­ción. Aun­que orga­ni­za­cio­nes como More­los Rinde Cuen­tas resul­ten “incó­mo­das” le pres­tan un ser­vi­cio inva­lua­ble a la salud pública y al gobierno como con­se­cuen­cia.

Es impe­ra­tivo que el SAT rec­ti­fi­que. El gobierno de More­los debe plan­tar cara y defen­der a sus ciu­da­da­nos frente a esta embes­tida cen­tra­lista.

Ser­gio Aguayo en el Reforma advierte de las ame­na­zas y ries­gos del plan auto­ri­ta­rio del gobierno fede­ral. Des­taca como ejem­plo de hos­ti­ga­miento el caso de More­los Rinde

Cuen­tas quien se ha visto pre­sio­nado por audi­to­rías y ata­ques por mos­trar la opa­ci­dad que con fre­cuen­cia tra­ba­jan los tres pode­res y algu­nos muni­ci­pa­les.

Según las fuen­tes ofi­cia­les en More­los exis­ten alre­de­dor de 300 ONGs con esta­tus de dona­ta­rias. Son cua­tro los prin­ci­pa­les rubros: En edu­ca­ción los patro­na­tos uni­ver­si­ta­rios, fun­da­cio­nes y cole­gios que ope­ran como A.C. ; En eco­lo­gía des­ta­can las dedi­ca­das a la pre­ser­va­ción del corre­dor bio­ló­gico Chi­chi­naut­zin y la Sie­rra de Huautla; en la asis­ten­cia social alber­gues para adul­tos mayo­res, cen­tros de reha­bi­li­ta­ción y come­do­res comu­ni­ta­rios y la cul­tura des­ta­can los patro­na­tos de museos y aso­cia­cio­nes de difu­sión musi­cal y artís­tica.

O sea, que esta accio­na­rial del gobierno fede­ral va afec­tar seria­mente a los mexi­ca­nos en gene­ral y a los more­len­ses en par­ti­cu­lar. Una Enti­dad que se encuen­tra en serios pro­ble­mas de inse­gu­ri­dad y desem­pleo y ahora con una uni­ver­si­dad pro­ble­ma­ti­zada.

More­los Rinde Cuen­tas defen­derá con­forme a dere­cho su dere­cho a reci­bir dona­cio­nes. Así, podrá seguir cum­pliendo con la enorme tarea que se ha asig­nado: vigi­lar, nada más, nada menos. Hacer público y trans­pa­ren­tar las accio­nes públi­cas que el Estado mexi­cano a renun­ciado a trans­pa­ren­tar. Al desa­pa­re­cer las orga­ni­za­cio­nes de trans­pa­ren­cia tanto fede­ral como esta­ta­les, la socie­dad se quedó tuerta para cono­cer el por qué, para qué, el cómo y el cuando de la acti­vi­dad guber­na­men­tal.

La Cons­ti­tu­ción Mexi­cana esta­blece que More­los es un Estado sobe­rano y libre. Deter­minó la forma en que se ha de orga­ni­zar demo­crá­ti­ca­mente y el poder divi­dido en tres. Un legis­la­tivo que repre­senta al pue­blo mediante legis­la­do­res que orien­tan el queha­cer polí­tico y admi­nis­tra­tivo. Un Poder judi­cial que garan­tice la Jus­ti­cia entre los ciu­da­da­nos y lo defienda frente al mismo Estado. El poder Eje­cu­tivo repre­senta al pue­blo en la teo­ría de la divi­sión de pode­res.

Es cierto que More­los Rinde Cuen­tas es incó­modo. Pero, debe enten­der que le está haciendo un gran ser­vi­cio, tanto al mismo gobierno como a la socie­dad. Pues no miente.No agrede. No hace gri­lla. Sola­mente da a cono­cer lo que el gobierno hace o deja de hacer, fun­da­men­tado en los infor­mes y esta­dís­ti­cas ofi­cia­les. El SAT debe recu­lar.

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

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