Ir al contenido principal

En la cola­bo­ra­ción ante­rior, com­partí algu­nas refle­xio­nes sobre la poten­cia de China y el desa­rro­llo de su eco­no­mía. La pre­gunta sub­ya­cente era por qué los chi­nos están com­pi­tiendo con tanta ven­taja por la hege­mo­nía mun­dial. La res­puesta corta radica en su modelo: una estruc­tura total­mente cen­tra­li­zada que, al mismo tiempo, supo abrirse a los mer­ca­dos inter­na­cio­na­les y a la inver­sión extran­jera. Su con­ti­nui­dad ins­ti­tu­cio­nal y el uso estra­té­gico de la tec­no­lo­gía les per­mi­ten tra­zar pla­nes a 25 o 30 años.

En México, bajo nues­tro sis­tema demo­crá­tico, un hori­zonte de esa natu­ra­leza parece impo­si­ble. Aquí vivi­mos al día, atra­pa­dos en ciclos elec­to­ra­les de cada tres y seis años. Sin embargo, la con­clu­sión no debe ser la resig­na­ción, sino la bús­queda de alter­na­ti­vas; si exis­ten posi­bi­li­da­des de adop­tar cier­tas estra­te­gias de pla­nea­ción en nues­tro sis­tema, debe­mos hacerlo. Ante la evi­dente incom­pe­ten­cia guber­na­men­tal y la incer­ti­dum­bre en el futuro de esta­dos como More­los, la socie­dad civil orga­ni­zada tiene la gran posi­bi­li­dad de salir al res­cate.

Ya lo ha seña­lado Ser­gio Aguayo en el dia­rio Reforma: los ciu­da­da­nos orga­ni­za­dos han logrado com­ba­tir la injus­ti­cia del pasado. Recor­de­mos lo suce­dido en 2015 con la lla­mada “Mesa de Segu­ri­dad y Jus­ti­cia de Coat­za­coal­cos, Mina­tit­lán y Alta­mira” en Tamau­li­pas. En aquel esfuerzo, cáma­ras empre­sa­ria­les, ins­ti­tu­cio­nes reli­gio­sas y varias orga­ni­za­cio­nes de la socie­dad civil (OSC) se arti­cu­la­ron para inci­dir direc­ta­mente en las agen­das loca­les.

Si com­pa­ra­mos lo ocu­rrido en esta­dos como Vera­cruz con base en las encues­tas de la ENSU del INEGI de 2016, la dife­ren­cia en la per­cep­ción de segu­ri­dad que logra­ron estas ini­cia­ti­vas comu­ni­ta­rias fue de hasta 40.9 pun­tos, frente a un 2.La ciu­da­da­nía se orga­nizó y logró lo que los muni­ci­pios no pudie­ron. Esta memo­ria his­tó­rica de la resis­ten­cia social, que el pro­pio Aguayo des­taca en su libro Abrir vereda (enfo­cado en el periodo de 1968 a 2006), demues­tra el impacto de las redes ciu­da­da­nas.

Hoy con­ta­mos con más de 34 mil ONG acti­vas en el país. Ade­más de pro­po­ner solu­cio­nes, muchas de ellas inves­ti­gan y audi­tan al poder. Es decir, existe un capi­tal humano espe­cia­li­zado y listo para enfren­tar el enorme reto en mate­ria ciu­da­dana.

No pode­mos cerrar los ojos ante la cri­sis polí­tica y cri­mi­nal que se vive en More­los y en otros pun­tos del país. Frente a este esce­na­rio, la fuerza obje­tiva de la socie­dad civil —lejos de con­fron­ta­cio­nes ideo­ló­gi­cas— se con­vierte en una obli­ga­ción. Como bien lo docu­men­ta­ron en su momento ana­lis­tas como Rafael Rey­ga­das Robles Gil, el avance ciu­da­dano no depende de jerar­quías, sino de man­te­ner la agenda viva mediante la vigi­lan­cia activa, la trans­pa­ren­cia y el apoyo mutuo. Solo dán­dole con­ti­nui­dad a estos esfuer­zos comu­ni­ta­rios podre­mos cons­truir el futuro que el gobierno nos sigue debiendo. Rey­ga­das dice que “La par­ti­ci­pa­ción ciu­da­dana activa es único antí­doto con­tra el auto­ri­ta­rismo”. Total­mente de acuerdo.

En More­los exis­ten 83 ins­ti­tu­cio­nes de nivel supe­rior incluida la Uni­ver­si­dad autó­noma del Estado de More­los. Todas las cáma­ras empre­sa­ria­les tie­nen repre­sen­ta­ción en More­los. Tam­bién exis­ten dife­ren­tes ONGs acti­vas y diver­sas órde­nes reli­gio­sas. Ade­más se cuenta con 40 ins­ti­tu­tos y cen­tros de inves­ti­ga­ción. O sea, un capi­tal humano en espera de ser con­vo­cado.

More­los enfrenta un enorme reto en mate­ria de segu­ri­dad. Las pri­me­ras pági­nas de la prensa nacio­nal, medios radio­fó­ni­cos y tele­vi­si­vos han dado cuenta de la cri­sis polí­tico cri­mi­nal de lo que acon­tece en More­los. Es impo­si­ble uti­li­zar el modo aves­truz, pues ha bro­tado como un bor­bo­tón lo que se ha venido incu­bando por déca­das. No pode­mos cerrar los ojos. En More­los hay talento en espera de ser coor­di­nado y orga­ni­zado.

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Sobre el autor

picture-3280-1599487655.jpg
Ariel Homero López Rivera
Ver biografía