Entre Comillas: Morelos ¿Pobre?

Ariel Homero López Rivera
Entre comillas.jpeg

La salud finan­ciera de un Estado no se mide por el tamaño de su pre­su­puesto, sino por el des­tino de sus pesos. El paquete eco­nó­mico de More­los es de casi 40 mil millo­nes de pesos. Una cifra que, en el papel, suge­ri­ría mar­gen de manio­bra. Sin embargo, al des­me­nu­zar la cla­si­fi­ca­ción eco­nó­mica del gasto, la rea­li­dad emerge con cru­deza: el gasto corriente —aquel des­ti­nado a la ope­ra­ción dia­ria, nómi­nas y com­pro­mi­sos — devora entre el 78% y el 80% de los recur­sos tota­les. En con­traste, la inver­sión pública pro­duc­tiva, el ver­da­dero motor del desa­rro­llo, ape­nas sobre­vive con un raquí­tico mar­gen infe­rior al 6%.

Esta asfi­xia pre­su­pues­tal adquiere su ver­da­dera dimen­sión cuando nos mira­mos en el espejo de enti­da­des con pobla­ción pare­cida. Quin­tana Roo o Que­ré­taro, ope­ran bajo lógi­cas finan­cie­ras radi­cal­mente dis­tin­tas. Mien­tras More­los des­tina casi ocho de cada diez pesos a man­te­ner a flote su apa­rato buro­crá­tico, Que­ré­taro asigna más del 20% de su pre­su­puesto direc­ta­mente a infraes­truc­tura y gasto de capi­tal.

¿Cómo se cons­tru­yen esas rea­li­da­des para­le­las? La res­puesta está en la auto­no­mía fis­cal. More­los padece una vul­ne­ra­bi­li­dad estruc­tu­ral alar­mante, depen­diendo en casi un 90% de las trans­fe­ren­cias fede­ra­les. Aquí es donde el Ramo 28 (Par­ti­ci­pa­cio­nes Fede­ra­les) adquiere una rele­van­cia crí­tica. Al ser recur­sos de libre dis­po­si­ción, las par­ti­ci­pa­cio­nes fede­ra­les están direc­ta­mente con­di­cio­na­das por la Ley de Coor­di­na­ción Fis­cal, la cual pre­mia el “esfuerzo fis­cal” local. O sea: a mayor recau­da­ción del Estado, la fede­ra­ción le da más.

Esta­dos como Que­ré­taro des­ci­fra­ron esta fór­mula hace déca­das mediante una estra­te­gia inte­gral de tec­ni­fi­ca­ción. Auto­ma­ti­za­ron el cruce de datos con el SAT e IMSS para erra­di­car la sub­de­cla­ra­ción del Impuesto Sobre Nómina (ISN). Los ayun­ta­mien­tos no tenía manera de hacer el cobro efi­ciente del impuesto pre­dial. El Estado se encargó de la recau­da­ción mediante con­ve­nios y así logró efi­cien­tes el catas­tro con tec­no­lo­gía, al tiempo de digi­ta­li­zar el 100% de sus trá­mi­tes. El resul­tado no solo fue un incre­mento en sus ingre­sos pro­pios, sino un efecto mul­ti­pli­ca­dor que obligó a la Fede­ra­ción a enviar­les más fon­dos del Ramo 28. !Eureka!

More­los Rinde Cuen­tas puso el dedo en la llaga. Mos­tró que los repor­tes del IMSS tie­nen una ten­den­cia preo­cu­pante: el estado regis­tra cada vez menos patro­nes for­ma­li­za­dos. Las empre­sas no solo cie­rran; muchas migran a la infor­ma­li­dad o a luga­res con mayor cer­ti­dum­bre. Esta san­gría de con­tri­bu­yen­tes cau­ti­vos neu­tra­liza cual­quier intento de fis­ca­li­za­ción tra­di­cio­nal y reduce la base gra­va­ble del ISN. La Fede­ra­ción cas­tiga en con­se­cuen­cia nues­tras futu­ras par­ti­ci­pa­cio­nes fede­ra­les.

Es justo reco­no­cer que el nuevo Plan Esta­tal de Desa­rro­llo (PED), diag­nos­tica correc­ta­mente el pro­blema. El PED con­tem­pla direc­tri­ces pun­tua­les para tran­si­tar hacia un Pre­su­puesto basado en Resul­ta­dos (PbR), con­te­ner el gasto ope­ra­tivo y apos­tar por la digi­ta­li­za­ción como herra­mienta de sim­pli­fi­ca­ción admi­nis­tra­tiva y com­bate a la corrup­ción.

Sin embargo, las bue­nas inten­cio­nes del PED se topan con el modo de gober­nar: la dis­con­ti­nui­dad sexe­nal. Mien­tras las enti­da­des fede­ra­ti­vas exi­to­sas blin­dan sus áreas de recau­da­ción y atrac­ción de inver­sio­nes mediante un ser­vi­cio civil de carrera e ins­ti­tu­cio­nes téc­ni­cas que tras­cien­den los vai­ve­nes polí­ti­cos, en More­los rein­ven­ta­mos la admi­nis­tra­ción pública cada seis años. La curva de apren­di­zaje de cada tran­si­ción se paga con pará­li­sis y pér­dida de com­pe­ti­ti­vi­dad.

More­los no sal­drá de este cír­culo vicioso mediante solu­cio­nes coyun­tu­ra­les o palia­ti­vos pre­su­pues­ta­les. Los mode­los exi­to­sos no tie­nen vuelta y se debe tomar en serio la crea­ción de orga­nis­mos autó­no­mos y pro­fe­sio­na­les —un SAT local y una Agen­cia de Desa­rro­llo Eco­nó­mico de largo plazo— sin cuo­tas par­ti­dis­tas y pla­zos elec­to­ra­les. Solo ins­ti­tu­cio­na­li­zando el esfuerzo fis­cal y garan­ti­zando cer­ti­dum­bre jurí­dica más allá de los lími­tes de un sexe­nio, podre­mos trans­for­mar el pre­su­puesto en una autén­tica palanca de pro­greso. Urge mirar al futuro con visión de Estado, no de calen­da­rio ni de ideo­lo­gía.

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora