La ausencia de oposición política no fortalece al gobierno. La falta de partidos de oposición fuertes suele ocasionar inestabilidad política. Propicia que el gobierno concentre todo el poder y no garantice la rendición de cuentas.
Ya se puede constatar en nuestro país, ante la desaparición de las instituciones que garantizaban una contención a las acciones de gobierno que estas no tienen sustento suficiente ni técnica ni políticamente. La oposición confronta débilmente las acciones de un gobierno que la avasalló; que logró imponerse con malas artes y controlar los espacios democráticos por excelencia: la cámara de diputados y la de senadores.
En América han sucumbido ante nuestra mirada impávida y sorprendida, países que habían logrado avances importantes en la construcción de un sistema democrático. Destaca Venezuela, donde la fragmentación de la oposición y su debilidad la llevó a la perpetuación en el poder a un régimen autoritario. Tardíamente la oposición logró unificarse.
En Europa Turquía, Polonia y Hungría han experimentado retrocesos significativos en la consolidación de sus democracias. Las tiranías imperan por que estuvieron legitimadas por discutibles y amañados procesos democráticos.
En México, el partido gobernante logró disminuir a la oposición hasta hacerla incapaz de contener el programa de gobierno que incluye la sumisión del poder judicial. El autoritarismo se sigue instalando. El debate necesario para la democracia está neutralizado. El debate está reducido a la presencia de algunos medios de comunicación que han resistido los embates del gobierno madrugador y en las redes sociales. Que más bien funcionan como válvula de escape.
La oposición, que pudo haber sido la del priismo, quedó debilitada, como señala Otto Granados en El País, que la atomización del poder priista del centro también generó… un desplazamiento de cuadros, al amparo del nuevo caudillo, que parecía simbolizar, una expectativa, en particular para priistas, de generaciones anteriores, que ya no tuvieron cupo o se sintieron desplazados y que vieron en Morena un destino natural… “Así como todos cabían en el PRI, todos caben hoy, debidamente purificados, en Morena.” El PRI, no supo ser oposición.
La crisis que ya comenzó, puede ser la gran oportunidad para los partidos de oposición de jugar el papel que les corresponde.
La unidad convocada desde la presidencia resulta hueca, falta de sinceridad y honestidad. Pues la reforma del Poder Judicial es una clara muestra del poco interés por convocar a la sociedad a escucharla y debatir con seriedad lo que conviene al país.
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