Pablo Hiriart, periodista y articulista del Financiero, anda por Europa. En sus reportajes, comparte sus observaciones y reflexiones. Desde Pireo, Grecia, recoge y comenta el interesante movimiento marítimo. Para abrir boca recuerda que en el 2001 los EUA eran el socio principal del 80% de los países. En el 2018 China ya era el socio principal para el 65% de la población mundial.
En una de las principales avenidas de Cuernavaca, Rió Mayo, surgieron como hongos, múltiples agencias de automóviles chinos y coreanos entre la Volvo, Audi y la Chrysler.
Actualmente los autos chinos abarcan el 20% del mercado mexicano. Cerca de 170 mil autos en 2024. China es el principal productor de coches eléctricos. Ocupa el primer lugar con el 60% del mercado mundial.
Lo que observa y descubre Hiriart, con su ojo de investigador/reportero, es alucinante. Sentado en un café, contempla el movimientos de los barcos chinos con mercancía china. Una joven del mismo país, le comenta que Pireo es el principal puerto para los chinos. Anualmente reciben cinco millones 800 mil contenedores con mercancías que son transportadas en trenes a Europa. Trenes de 800 metros de largo. China en 2016 envió 1700 trenes a Europa. Actualmente se estima 20 mil trenes con toda clase de productos: chips, computadoras, vehículos eléctricos, componentes digitales, automóviles, ropa, juguetes, paneles fotovoltáicos, y toda clase de chácharas inimaginables.
A la entrada de la popular colonia Flores Magón en Cuernavaca, desapareció un supermercado popular. Aún se ven los letreros: salchichonería, pan, carnes, mariscos, etc.; ahora se convirtió en una tienda enorme con todo tipo de chácharas chinas. El único chino que hay es el que está en la caja.
“China asume el papel de potencia inversora, financiera, constructora, operadora, vendedora…” escribe Hiriart. No le falta razón. Y agrega “China no solo quiere mover mercancías, sino ser el eje de poder global donde estaba antes de que Colón ‘descubriera’ el nuevo mundo”.
La nao china o galeón de Manila, consistía en una serie de naves que cruzaban el océano pacífico. 12 veces por año entre Manila, Filipinas y los puertos de la Nueva España en América. Principalmente Acapulco, Bahía de Banderas, San Blas y Cabo San Lucas. Fue una ruta fundamental para el desarrollo cultural y comercial del siglo XVI. Fue iniciada por el fraile español Andrés de Urdaneta, quien observó que se podía regresar a Filipinas por el Pacífico.
Durante dos siglos y medio el galeón de Manila permitió un intercambio comercial y monetario entre Asia y América. China, Filipinas y otras naciones, comerciaban seda, porcelana, especias, marfil, lacas, biombos, espadas japonesas, etc. Regresaban los galeones con plata mexicana que se convirtió en la moneda de curso legal en China. También vainilla, cacao, cochinilla, cuero, tabaco, maíz y otros productos agrícolas. La mercancía llegaba a Veracruz transportada en carretas y mulas de donde partía a España y de allí a Europa. La guerra de independencia de México propició el fin del galeón de Manila.
Cuando los galeones arribaban a Acapulco, se realizaba una feria durante los primeros meses del año, donde se ofrecían las mercaderías asiáticas. Otras llegarían a través del océano Atlántico a los puertos españoles. Después de 250 años, cerró la ruta comercial de mayor extensión geográfica y temporal que ha existido en la historia.
México actualmente vuelve a ser el paso de mercancías de China, pero no a Europa sino a los Estados Unidos.
El Embajador Americano el sábado pasado en una velada de la American Society, llamó a detener la expansión económica China. El papel de México crece en la geopolítica y en la economía mundial. Estar conscientes del rol que le toca jugar y obtener ventaja de ello, es el reto deMéxico. Ojalá lo entiendan los que gobiernan.
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