Ir al contenido principal

Para comprender a donde hemos llegado en la Administración Pública, habría que atisbar en la historia contemporánea. La discusión puede partir de la propuesta que hizo Woodrow Wilson quien a finales del siglo XIX, al presentar la dicotomía entre la Administración Pública y la política. Wilson que sería presidente de los EUA, plantea la necesidad de un cuerpo profesional de administradores al margen de la política. Sostenía que deben ser los políticos los que definan los objetivos del gobierno. Coincide con Max Weber en la necesidad de una burocracia profesional. También en que debe existir una administración basada en reglas fijas y procedimientos estandarizados. Los funcionarios deben ser designados por sus méritos. La burocracia debe administrar correctamente los recursos del gobierno. Advertía del riesgo del exceso de poder que podrían tener los burócratas y del exceso de tramitología. Acertó. El servicio civil profesional y la meritocracia intrínseca, aún subsisten.

En los cuarentas surge la corriente en administración behaviorista, que hace énfasis en la humanización del trabajo de los trabajadores y empleados. Un poco como respuesta a la tendencia de la administración científica de principios de siglo XX. El principal representante fue Frederick W. Taylor, que influyó de manera significativa en la evolución de la administración por sus métodos de tiempo y movimientos y de la ingeniería industrial enfocado en la operación.

El ingeniero de minas francés Henri Fayol fue quien abordó la administración desde el quehacer gerencial y directivo. Para Fayol la administración era Planeación, Organización, Dirección y Control. Se convirtió en el eje de toda la administración. En México la teoría de Fayol la adoptó Agustín Reyes Ponce, con algunas variantes, y se convirtió en texto obligado para los estudiantes de la Administración.

En los ochentas surgió La Nueva Gestión Pública. Propone la descentralización de algunas de las acciones del gobierno. Hace énfasis en los resultados y define al cliente/ ciudadano como el centro objetivo del administrar.

En el siglo actual, la Gobernanza Democrática aparece como un modelo que busca rescatar el rol del Estado pero con apertura. O sea, el Estado abandona su rol de solucionador de los problemas y se convierte en un facilitador de procesos inclusivos. La ciudadanía, es un factor clave para la solución de los problemas sociales.

Las tendencias de la Administración consideran a la democracia como base. Llevan a la gente a participar activamente en la toma de decisiones más allá de emitir su voto. Requiere participación activa de la sociedad civil. Las políticas públicas deben ser diseñadas con participación social.

Las políticas públicas, requieren, para ser exitosas, de la aplicación de los análisis que proporciona la herramienta FODA creada por Albert Humphrey en los sesentas. Un metodología que lleva a prever los elementos positivos o negativos que inciden en la solución de un problema o de un proyecto. Es decir investiga y estudia las Fortalezas y las Oportunidades que puede haber en el entorno y que pueden aportar soluciones a un problema complejo. El FODA se adelanta previniendo los aspectos Débiles de una organización o de los recursos y visualiza las Amenazas que existen y que están fuera de nuestro control.

La Administración ha generado los instrumentos y metodologías para lograr equilibrios entre la eficiencia y el bienestar social. Sin embargo, surgió de las entrañas de un capitalismo extremo, el modelo de administración de Elon Musk, que pone en el centro de su exitoso modelo la utilidad económica y el desarrollo tecnológico. Logró llevar su modelo de negocio a la administración pública de los EUA, eliminando miles de empleos por considerarlos innecesarios.

Para Musk, es una pérdida de tiempo y de recursos la planeación estratégica. Prefiere la “prueba y error rápido”, que llevó a Tesla a revolucionar la industria. Una administración disruptiva que entró en conflicto con la enorme complejidad de la Administración Pública. ¿Qué sigue?

Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.

Sobre el autor

picture-3280-1599487655.jpg
Ariel Homero López Rivera
Ver biografía