EMPRESARIOS CON HISTORIAS DON ARTURO WULFRATH Y MIEL CARLOTA

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Por los años sesenta y setenta, quien esto escribe, visitaba la “Miel Carlota”, ubicada en una zona de Cuernavaca habitada por inmigrantes y empresarios franceses como los Bremond dueños de Liverpool y otros del Palacio de Hierro; y alemanes, como los propietarios del Hotel Amatlán -ahora plaza comercialubicado frente a Miel Carlota y al lado la empresa “Mexkim” de mermeladas, fundada por Adalberto Weppen que aún funciona.

Miel Carlota, instituida por Arturo Wufrath Brockhoff nació en Bomblitz Alemania en 1894 y por su esposa, Anna Emilie Crohn Boye, quienes ya tenían dos hijos, Hans Adelfried y Mariana. Don Arturo fue distinguido con la cruz de Hierro como héroe de la Primera Guerra Mundial.

Antes de la Segunda Guerra, por no coincidir con las políticas de Hitler, decide salir de Alemania junto con su familia al país que con los ojos cerrados le señalara su dedo en un Atlas Mundial. Así llego a México en 1929, donde se encuentra con su amigo Ernesto Pugibet, nombre que hoy tiene una calle, dueño de la fábrica de puros “El Buen Tono” -nombre de otra calleen la colonia Tabacalera, y lo contrata como el experto catador de puros que era.

Ya ambientado en la Ciudad de México, renuncia para fundar en la colonia Roma una empresa importadora de productos europeos, es así como viaja en su Buick hasta Nueva York, donde toma el barco para Bremen Alemania, para traer de Europa mercancías novedosas; juguetes, cuchillos, tijeras, navajas, y pronto abastece a Liverpool, Palacio de Hierro, Casa Bocker, Sanborns.

En una visita obligada a la cercana Cuernavaca Don Arturo decide rentar dos propiedades juntas, ubicada en la empedrada calle Chapultepec 79, hoy Avenida Cuauhtémoc.

En abril de 1940, Don Arturo adquiere ambos terrenos, ahí establece su casa de fines de semana y funda “Vivero Santa Fe” de los primeros en Cuernavaca con Vivero Yamamoto.

Don Arturo se dio cuenta que no había granjas de gansos, patos y codornices tradicionales en las mesas europeas, y en esa propiedad establece una granja productora de esas aves que empezó para consumo familiar y de amistades

Faltaba la miel, siempre presente en las mesas alemanas y la señora Anna regala a su esposo una colmena vacía. El 5 de junio de 1943, compra en Temixco

cinco enjambres para regalarlos a Don Arturo en su cumpleaños, y en ese terreno y casa empieza a producir miel, también de consumo familiar.

En 1954, esa calle fue pavimentada incluyendo la de Salazar, desde el mismo centro de la ciudad hasta el entonces Balneario Chapultepec para entroncar con la carretera a Cuautla, fue en cooperación -ojo- de todos los vecinos organizados de la zona, la iniciativa fue de Adolfo Weppen del negocio de mermeladas junto con su hijo Fritz; se sumaron Arturo Wulfrath de Miel Carlota; el doctor Simón Cervera Berrón, y Pedro Bisbal dueño de CEMEX aportó el cemento a precio de costo.

Amigos del matrimonio Wulfrath, eran Manuel Ávila Camacho y su esposa, quienes tenían plantaciones de cítricos en Cuernavaca, por lo que solicitaron a su amigo Arturo que ubicara varias colmenas para polinizar los azahares, beneficiándose el empresario con la miel producida del néctar de esas flores.

El negocio de la familia Wulfrath tenía ya ingresos considerables; 16 trabajadores, un edificio de extracción de miel, un almacén, la tienda, oficinas, transportes, y apiarios en diversos lugares del territorio morelense. Don Arturo ya exportaba a Europa, y es como decide fundar la empresa Miel Carlota -por la emperatriz- los socios eran: Arturo Wulfrath Brockhoff, Hans Speck Kiesel, Olga Riefkohl Espinosa y otros menores.

Con tal producción de miel, surgen las velas ornamentales de la empresa “Cera Carlota”, le sigue la venta de polen, jalea real, abejas reinas, y material y equipo apícola.

Las cápsulas de jalea real de Miel Carlota se popularizaron en Europa cuando se les atribuyó haber servido para salvar la vida del papa Pío XII, mismas que le fueron llevadas por el obispo de Cuernavaca Don Sergio Méndez Arceo. Después el Vaticano las solicitaba directamente a la empresa.

Ante tanto oportunista, el doctor Ricardo Galeazzi Lisi, médico personal del papa, tuvo que dar una conferencia de prensa para aclarar que la Jalea real que había curado al papa provenía de Miel Carlota de Cuernavaca México, y la jalea real se puso de moda.

La empresa era ya de fama mundial, se crearon cientos de plazas entre trabajadores especializados, obreros, apicultores, jardineros, carpinteros, secretarias, vendedores, laboratoristas, químicos, distribuidores, transportistas, y dio trabajo a agencias aduanales, transportadoras, a laboratorios farmacéuticos, imprentas; se sumaron inversionistas, bancos, fábricas de empaques, envases de vidrio, latas de aluminio, bidones.

Es así como Don Arturo abre “Vera Miel” en Veracruz; y en 1972 “Acapulco Miel” donde tenía más de 15 mil apiarios con 15 colmenas cada uno. Cientos de familias proveían sus productos apícolas a Miel Carlota y la empresa seguía creciendo. Don Arturo publicó una enciclopedia apícola en fascículos y abrió una escuela de capacitación.

El miércoles 19 de octubre de 1966 Hans Adelfried -hijo mayor de Don Arturo- fue secuestrado, el autor intelectual fue un socio que pretendió arrebatarle la empresa, y es encarcelado en Acapulco, cuando fue liberado decidió irse a Alemania donde murió.

En 1969 Don Arturo deja las empresas en manos de su hijo Hans y familia, quedando en el consejo de administración. En 1971 fallece y es sepultado en el Panteón Alemán de la Ciudad de México.

Después de años, las empresas filiales se fueron vendiendo, en 1989 la matriz “Miel Carlota” fue vendida a Herdez, era tan extensa que la dividió entre Jalapa, el Puerto de Veracruz, San Luis Potosí y Campeche.

¡Hasta la próxima!

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