La Selección Mexicana de Javier "Vasco" Aguirre llega hoy al Soldier Field con una asignatura pendiente que empieza a generar ruido en el entorno mundialista: la falta de victorias ante rivales de jerarquía. Aunque el funcionamiento ha dejado destellos de esperanza, los números fríos dictan que al Tri le cuesta sangre, sudor y lágrimas vencer a equipos que estarán en la justa de 2026.
De los últimos 10 compromisos ante selecciones con boleto en mano para el Mundial, México apenas presume un triunfo. Fue ante Panamá, con un solitario gol en contra de Richard Peralta, en un duelo donde las rotaciones del "Vasco" apenas alcanzaron para salir con el brazo en alto.
Entre empates y goleadas sufridas
La racha reciente muestra un patrón de resistencia, pero poca contundencia. El empate ante la Portugal "B" (sin CR7) y la igualada sin goles ante Uruguay dejaron un buen sabor de boca por el orden defensivo, pero la falta de gol preocupa. A esto se suma el doloroso 4-0 sufrido ante Colombia en septiembre pasado, que recordó la distancia que aún separa al Tri de la élite.
Incluso los triunfos ante Islandia (4-0) y Bolivia (1-0) tienen un asterisco, pues ninguno de los dos rivales tiene asegurado su lugar en la fiesta grande del próximo verano.
Bélgica: El termómetro final
Hoy en Chicago, ante los "Diablos Rojos" de Bélgica, México tiene la oportunidad de sacudirse esta inercia. Aguirre sabe que un triunfo ante un europeo de primer nivel calmaría las críticas y daría la confianza necesaria a un grupo que, si bien es sólido atrás con Luis Romo y compañía, necesita demostrar que tiene punch para pelear en su propio Mundial.
El silbatazo en la "Ciudad de los Vientos" marcará si este Tri está para competirle a cualquiera o si seguirá navegando en la irregularidad de los empates decorosos.