Dos días después del alto al fuego que puso fin a los 12 días de combates entre Irán e Israel, el líder supremo iraní, ayatolá Ali Jameneí, reapareció en un video—su primera aparición pública desde el inicio del conflicto—para declarar el triunfo de Irán y lanzar advertencias contra Estados Unidos.
En su mensaje, Jameneí felicitó al pueblo iraní por su supuesta victoria sobre el "régimen sionista", y afirmó que Irán había propinado un "golpe en el rostro de Estados Unidos" al lanzar 19 misiles balísticos contra la base de Al Udeid en Qatar.
El ayatolá también rebajó el impacto de los bombardeos estadounidenses en las instalaciones nucleares en Fordo, Natanz e Isfahán, asegurando que no lograron causar daños definitivos, pese a las afirmaciones de Washington sobre destrucción total.
Además, lanzó una amenaza contundente: advirtió que cualquier nueva agresión contra Irán implicaría un "alto coste" para los agresores y aseguró que las fuerzas estadounidenses en la región "pagarán un precio elevado" si vuelven a atacar.
Específicamente, definió el alto al fuego no como un fin, sino como una etapa estratégica tras la supuesta derrota del "régimen sionista". Jameneí afirmó que la intervención estadounidense evitó que Israel fuera completamente aniquilado.
Su mensaje también incluía un énfasis en la unidad nacional y la resistencia frente a las presiones externas. Resaltó la fortaleza del pueblo iraní y advirtió que Irán no se someterá a exigencias de rendición negociada.
