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Joa­quín López Dóriga

Llegó a cele­brar a Roma ritua­les del pan y vino pero el vie­ji­llo cochino la con­fun­dió con Sodoma; des­pués con una maroma quiso sem­brar una duda pero la mís­tica cruda le mata cual­quier mon­serga y una san­tí­sima juerga lo remi­tió a la 'Hue­suda'.

Ray­mundo Riva­pa­la­cio

Al fan de las inva­sio­nes de cierto impe­rio demente, por lam­bis­cón e inde­cente lo matan sus dis­tor­sio­nes; deam­bula por los pan­teo­nes sin com­pren­der la ver­dad, ya en plena cadu­ci­dad se rego­dea en su cinismo... far­sante del perio­dismo que muere sin dig­ni­dad.

Ciro Gómez Leyva

Esca­ti­mando per­do­nes pre­tende sal­var su vida mas su amar­gor sin medida no hil­vana dos ora­cio­nes; se escu­cha por los pan­teo­nes la leta­nía del ren­cor y ofrece el ente­rra­dor un muy sen­tido sal­mo­dio: 'Que se libere del odio... ¡Te lo roga­mos, Señor!'

Leo Zuc­ker­mann

Le sor­pren­dió a la 'Catrina' que admire tanto a Milei y que rebote de buey en su emo­ción por Sali­nas; a Zuc­ker­mann le fas­cina la esen­cia del vivi­dor, por eso el ente­rra­dor expresa como deseos le gire la pie­dra a Leo y pague el pin­che eva­sor.

Car­men Aris­te­gui

Los años tem­pla­ron mal su esen­cia de perio­dista y con su agenda pria­nista nomás quemó un capi­tal; la nota del fune­ral le mal­trató la son­risa, no importa si dijo misa o repor­ta­jes can­den­tes, ante su fin evi­dente... se la-men-tó Tele­visa.

Ana­bel Her­nán­dez

Se quema en el fuego lento al mando de la 'Pelona' por fas­ti­diar a per­so­nas en repor­ta­jes de cuento; va de lamento en lamento parece ya la Llo­rona pero ni muerta razona su exceso de vani­dad, le ofende la Navi­dad... nomás por­que no per­dona.

Denise Maer­ker

Armada de un bis­turí orga­nizó una pes­quisa con tal de que Tele­visa se des­lin­dara del PRI; pero el mor­tal fre­nesí fue un viaje a la cata­cumba y recordó en ultra­tumba ser sol­da­dera priista... hoy pasa de perio­dista a ban­quea­dora de tum­bas.

Reyna Hay­dee

En una sola pre­gunta se ven sus malas mane­ras y acaba en enre­da­dera como un gran hilo sin punta; es una terca difunta con inte­re­ses que esconde, mas su cinismo res­ponde a la fac­ción cha­yo­te­ras... hoy dice a la cala­vera que publica en sepa dónde.

Víc­tor Tru­ji­llo

Payaso de los fifís en plena pin­che des­gra­cia ya no man­tuvo la gra­cia pa'ser sol­dado del PRI; pero la muerte es así, no lidia con lison­jis­tas la indig­ni­dad es mal vista y el que es trai­dor es mal­dito... adiós, palero de Alito, adiós, payaso priista.

Enri­que Krauze

Puso sus pér­fi­das mañas a los ser­vi­cios del PAN des­pués le gorreó a la UNAM un via­je­cito pa'España; parece que una gua­daña le cer­cenó la memo­ria y pone fin a la his­to­ria del cuca­ra­cho ambi­cioso... hoy yace en el sucio foso así, sin pena ni glo­ria.

Dolia Esté­vez

Del otro lado del muro (que es casi igual al Gehena) insiste en dar pena ajena pues le gustó el des­fi­guro; el caso es que el lado oscuro el cora­zón le enve­nena, hoy sufre dura con­dena por vene­rar a los grin­gos... ahí anda cerca del pingo ya nada­más dando pena.

Car­los Loret

Se murió desde ese día que debutó con mon­ta­jes por eso como home­naje recibe esta leta­nía; corrupto de san­gre fría, cha­yo­tero de alta escuela, insa­cia­ble san­gui­juela infe­liz y deca­dente... como cadá­ver viviente ya no requiere de esquela.

Denise Dres­ser

Asu­mida en su cru­zada va pero­rando ver­sí­cu­los no tiene miedo al ridí­culo de su ver­dad ins­pi­rada; amar­gosa, sobreac­tuada, camina a la sepul­tura le enerva la 'dic­ta­dura' que nos impuso Morena... y va arras­trando cade­nas, el pres­ti­gio y la cor­dura.

Héc­tor Agui­lar Camín

Cri­ti­caba sin empa­cho las polí­ti­cas aus­te­ras pues llo­raba su car­tera que requiere de apa­pa­chos; como el rollo mama­rra­cho no le sirve a la fachiza la 'Catrina' ya ana­liza la cues­tión del fune­ral: 'si es cadá­ver ger­mi­nal... ¡que dis­frute las ceni­zas!'.

Sobre el autor

JLimon
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