Culiacán, Sinaloa.- Una verdadera tragedia se vivió la tarde de ayer en el Infonavit Barrancos, donde murieron dos menores de edad en un incendio, el cual se registró en una vivienda de dos pisos en la que vivían con sus padres y donde presuntamente la planta de abajo servía como taller de tapicería, misma que se quedó completamente destruida por el voraz incendio que consumió todo a su paso. 

 

Los menores que perdieran la vida llevaban por nombres María José, de 11 años, y Misael de Jesús, de 6 años de edad, quienes al parecer eran hermanos.

Alrededor de las 18:50 horas de ayer se llamó al servicio de emergencia 911 solicitando la presencia de los bomberos, pues en las calles Benjamín Hill y Cándido Avilez se estaba quemando una casa. De inmediato se trasladó el Cuerpo de Bomberos al lugar en tres unidades.

Al llegar se percataron de que la vivienda se encontraba completamente en llamas, por lo que de inmediato empezaron a rociar agua a las dos plantas para sofocar el fuego, pero este no cesaba, pues la planta de abajo, a decir de algunos vecinos, era un taller de tapicería y había material de fácil consumo para el fuego.

 

 

Luego de varios minutos de maniobrar, los tragahúmo utilizaron herramientas para tumbar puertas para ingresar y seguir apagando las llamas. Posteriormente dieron paso a paramédicos, pues se alertó que en la segunda  planta se encontraban dos menores, por lo que subieron y los hallaron, después los bajaron con la esperanza de que aún estuvieran con vida, pero desgraciadamente ya habían dejado de existir.

Según las versiones de algunos vecinos que se encontraban en el lugar del siniestro, presuntamente algunos menores se encontraban jugando con cohetes en uno de los andadores que están en las inmediaciones de la vivienda, y al parecer uno de los artefactos habría caído al interior de la planta de abajo, donde se encontraba el taller de tapicería, por lo que  eso habría provocado que alcanzara material flamable que se utiliza para la realización de trabajos que se llevaban a cabo ahí.

Pero serán especialistas quienes llevarán a cabo los trabajos de peritaje para deslindar responsabilidades y determinar qué provocó el incendio.

 

Un ambiente de sentimientos encontrados vivieron vecinos que se encontraban en esos momentos de la tragedia, pues los padres de los menores se encontraban destrozados por el dolor de haber perdido a sus dos hijos, cuyos cuerpecitos yacían en el exterior de su vivienda, que minutos antes había sido consumida por el fuego y que les arrancó la vida a sus dos pequeños que se  hallaban en la segunda planta en el momento que se suscitó el siniestro.

Los pequeños no pudieron ser sacados a tiempo, pues presuntamente se encontraban solos y no pudieron salir. A decir de algunas personas que se encontraban ahí, el siniestro habría empezado en la parte de abajo.