El 15 de noviembre de 1939 nació en Arcelia, Guerrero, Carime Zarur Ménez, hija de Don Simón Zarur Zarur y Doña Ernestina Ménez. Desde pequeña vivió en un hogar numeroso, pues fue parte de una familia de ocho hermanos. Entre ellos sobresalieron Amín Zarur Ménez, quien fue presidente municipal de Acapulco, diputado local y federal, candidato a senador, secretario de Educación del Estado de Guerrero y funcionario en la Secretaría de Gobernación Federal; y Richard Zarur Ménez, reconocido industrial del calzado, patriarca de la familia y hombre generoso que, además de consolidarse como referente en la industria mexicana, ayudó siempre a todo el que pudo.
Esa formación familiar, marcada por la solidaridad y el emprendimiento, moldeó el carácter de Carime y la preparó para una vida de entrega y liderazgo. De su padre heredó el espíritu visionario y la generosidad. Don Simón abrió camino en distintas ramas –comerciante, fábricas, distribución de cerveza Corona y banca– y fue recordado como un hombre que ayudó a muchas personas y cuya casa en Tierra Caliente siempre fue lugar de encuentro de los presidentes de la República en sus giras por Arcelia.
En primeras nupcias, Doña Carime se unió en matrimonio con Don Javier Guerrero Olivares, empresario que desarrolló proyectos en diversos sectores, principalmente la aviación. Con él tuvo a sus cuatro hijos: Karime, María Elena, Martha y Javier. Tras enviudar, contrajo matrimonio con el Dr. Lauro Ortega Martínez, Gobernador Constitucional de Morelos (1982–1988). Desde la posición de Primera Dama del estado, Doña Carime acompañó la labor de su esposo impulsando acciones en programas de salud y de asistencia social, así como actividades culturales que enriquecieron la vida comunitaria de Morelos. Siempre se distinguió por su cercanía con la gente y por el trato cálido que ofrecía a todos los sectores de la sociedad.
Dentro de los símbolos que marcaron esa etapa destaca la colocación de la estatua de Emiliano Zapata en Arcelia presente de Morelos a Guerrero por parte su esposo el gobernador Dr Lauro Ortega, y la donación de la estatua monumental de Emiliano Zapata en Morelos por parte del gobernador guerrerense Alejandro Cervantes Delgado, gesto que representó la unión entre Guerrero y Morelos, las dos tierras ligadas a la vida de Doña Carime.
En el ámbito familiar, un acontecimiento memorable fue la boda de su hija María Elena Guerrero Zarur con Eduardo Nyssen, celebrada en la Casa de Gobierno de Morelos. El acta matrimonial fue firmada por el presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado, como testigo de honor. También fueron testigos Ricardo Raphael Escogido (tío de Eduardo Nyssen y esposo de Alicia de la Madrid Hurtado, hermana del presidente, y responsable del Proyecto Colima), Julio Rodolfo Moctezuma Cid (mejor amigo del padre de Eduardo, ex Secretario de Hacienda, ex Director General de PEMEX y creador del puerto de Altamira) y el propio Lauro Ortega Martínez, gobernador anfitrión. Este enlace fue considerado un símbolo de fraternidad en México, y de la unión entre las comunidades libanesa y judía representadas por ambas familias.
Doña Carime Zarur Ménez falleció el 26 de agosto de 2025, a los 86 años de edad. Su memoria quedará como ejemplo de integridad, generosidad y compromiso social, recordada como gran madre, abuela y bisabuela, siempre presente en Guerrero, Morelos y en cada espacio donde dejó una huella imborrable de servicio, cariño y de su gran corazón.
