El detalle de los autos híbridos que conquistó a los conductores en Morelos este año

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AMDA autos eléctricos en Morelos
AMDA autos eléctricos en Morelos

Cuernavaca.- El mercado automotriz en la entidad sufre una transformación radical. Los autos híbridos en Morelos se consolidaron como los favoritos indiscutibles de los consumidores durante el primer cuatrimestre del año, dejando claro cuál es el rumbo de la movilidad local.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) en Morelos, estas unidades acapararon el 82% de las ventas totales de vehículos ecológicos entre enero y abril de este año. El resto del mercado lo rescataron los modelos 100% eléctricos.

Bernardo Ramos Madrid, presidente del organismo empresarial, detalló que la electromovilidad mantiene un crecimiento acelerado en territorio morelense. La preferencia por la combinación de motor eléctrico y gasolina es el principal motor de este fenómeno.

El reto que frena a los eléctricos

El avance de los vehículos que no usan ni una gota de combustible convencional es histórico. En el mismo periodo del año pasado apenas se vendieron 107 unidades, mientras que este año la cifra se disparó a 468 automóviles entregados a nuevos propietarios.

A pesar de este notable incremento, los ciudadanos todavía muestran desconfianza para dar el salto definitivo a la tecnología puramente eléctrica. El principal freno es el temor a quedarse sin batería a mitad del viaje y la falta de estaciones de carga rápidas en las carreteras.

Para contrarrestar este miedo, las agencias automotrices implementaron una estrategia directa. Ahora entregan cargadores domésticos adaptables con la compra de cada unidad para que los usuarios no dependan de la infraestructura urbana.

Los tiempos de carga en casa

El líder de la AMDA explicó que con una conexión convencional de 110 voltios, la cual se encuentra en cualquier hogar, un automóvil puede tardar hasta 12 horas en completar su batería de forma total.

Sin embargo, los especialistas recomiendan realizar una instalación especial de 220 voltios en los domicilios. Con esta modificación técnica, el proceso de recarga se reduce a tan solo seis o siete horas, facilitando la rutina diaria de los automovilistas.

Este cambio revolucionario en los hábitos de consumo perfila un panorama donde las gasolineras tradicionales tendrán que competir directamente con el voltaje residencial y las nuevas tecnologías que transforman las calles del estado.