Una alerta anónima desató un operativo de alto impacto en Costa Rica, culminando con la detención de tres ciudadanos mexicanos que navegaban en un yate de lujo cargado con 840 kilogramos de cocaína. El decomiso se produjo en aguas de Quepos, provincia de Puntarenas, tras una acción coordinada que involucró a la DEA y a la Policía de Control de Drogas (PCD) de Costa Rica.
Las autoridades costarricenses fueron alertadas sobre un posible cargamento de cocaína, lo que llevó al despliegue de un operativo estratégico. El yate, con bandera estadounidense y valorado en más de un millón de dólares, fue interceptado mientras navegaba por la costa del Pacífico. Durante una inspección minuciosa, agentes de la PCD utilizaron un escáner especializado que reveló la droga oculta en las paredes de la embarcación. Además del cuantioso cargamento de cocaína, se incautaron 12,681 dólares en efectivo.
Según las primeras investigaciones, se presume que el destino final de la droga era Estados Unidos, aunque no se descartan otros puntos de tránsito. Los tres individuos de nacionalidad mexicana fueron formalmente detenidos y ahora enfrentan serios cargos por el delito de tráfico internacional de drogas, un crimen que en Costa Rica puede acarrear penas de hasta 20 años de prisión.
Este importante decomiso pone de manifiesto la continua lucha contra el narcotráfico en la región. La colaboración internacional entre agencias como la DEA y las fuerzas de seguridad de Costa Rica resultó crucial para la exitosa interceptación de este cargamento ilícito. La noticia se dio a conocer el 17 de abril de 2025.