Epasado domingo, día de la Virgencita de Guadalupe, desde muy temprano recibí varias llamadas telefónicas con la triste noticia sobre el lamentable fallecimiento del ícono de la música ranchera, Vicente Fernández.
En pocas horas las redes sociales se saturaron con todo tipo de información relacionada al afamado cantante y actor, quien dejó una gran huella, prácticamente en todo el mundo.
Como olvidar ese histórico mes de noviembre del 2006, cuando don Vicente arribó a Las Vegas , para ofrecer su acostumbrado concierto en el hotel y casino Mandalay Bay , mismo lugar que sirvió de escenario para efectuar la develación de su estrella que posteriormente fue colocada en la acera del emblemático casino MGM , sitio donde millones de personas han visitado su placa fabricada con cemento y granito.
La emotiva ceremonia se realizó justo en el mismo escenario y frente a los asistentes al magno evento donde el Charro de Huentitán visiblemente emocionado y con lágrimas en los ojos agradeció a nuestro Comité Directivo por el detalle de otorgarle una estrella en la Capital Mundial del Entretenimiento.
También un momento trascendental fue al efectuar la entrega a Vicente Fernández del Galardón Diamante, así como una proclamación gubernamental con el nombramiento del Día Oficial de Vicente Fernández, el 13 de noviembre de 2013 , casualmente el mismo día que dio su último concierto multitudinario en Las Vegas , y que además tuvimos el honor de despedirlo de los escenarios en la ciudad que nunca duerme.
Fue un gran honor para el Paseo de las Estrellas y la Asociación Internacional de Prensa, Radio y Televisión, organizar y rendirle varios homenajes otorga dije varios reconocimientos.
Por más de medio siglo, Vicente Fernández mantuvo su posición como el más grande cantante de México, reuniendo un alcance vocal operístico, con una profunda comprensión de las raíces campiranas de la música ranchera. Su don para utilizar su voz para rogar, para vituperar, para exaltar y para desnudar su alma no tiene comparación.En las docenas de películas mexicanas en las que ha sido estrella, con frecuencia hizo un papel que le quedaba a la perfección: el del orgulloso charro o cowboy mexicano.
Vicente “Chente” Fernández nació el 17 de febrero de 1940 en el pueblo de Huentitán El Alto, Jalisco, México; hijo del ranchero Ramón Fernández y el ama de casa Paula Gómez de Fernández. Con tan sólo seis años de edad empezó a soñar en una carrera como cantante. A los 8 años recibió una guitarra y rápidamente aprendió a tocarla y comenzó a estudiar música folclórica. Desde entonces, soñaba ya con el futuro: “Desde lo que puedo recordar, cuando yo tenía 6 ó 7 años, iba a ver las películas de Pedro Infante y le decía a mi mamá ‘cuando yo crezca voy a ser como ellos’”. Solía decir el prominente intérprete de “Acá entre nos “ ,
“ Hermoso Cariño” y “ Nos estorbó la ropa “ entre otros éxitos populares.
A los 14 años, su ambición lo llevó a entrar a un concurso amateur en Guadalajara, en el que ganó el primer lugar. Era el año 1954. Con esa seguridad empezó a tocar localmente en restaurantes y bodas, para grupos de familiares y amigos. En forma temprana Fernández fue conducido al éxito. A pesar de los obstáculos, su determinación lo condujo por una trayectoria que se convertiría en una historia de triunfo.
A principios de 1963, su madre, Paula Gómez de Fernández muere de cáncer a los 47 años de edad. Posteriormente –ése mismo año, el 27 de diciembre– se casa con María del Refugio “Cuquita” Abarca Villaseñor, su vecina de Guadalajara, con quien tuvo cuatro hijos: Vicente, Gerardo, Alejandro y Alejandra.
Que Dios reciba en su Gloria al máximo exponente de la música ranchera Vicente Fernández.
¡Viva Morelos!
¡Viva Zapata!
¡Viva México!
Por: Pablo Antonio Castro Zavala / pablovivalasvegas@hotmail.com
Presidente
Confederación Internacional de Morelenses y Migrantes Mexicanos
Presidente
Asociación Internacional de Prensa, Radio y Televisión con sede en Las Vegas.
Presidente
Las Vegas Walk of Stars- Paseo de las Estrellas de Las Vegas.