¿Te imaginas recorrer una reserva natural rodeada de fauna, pedalear entre campos agrícolas o llegar hasta una antigua hacienda después de varias horas de aventura? Morelos ofrece rutas ciclistas para todos los niveles y, en el marco del Día Mundial de la Bicicleta, integrantes de la comunidad ciclista compartieron algunos de sus recorridos favoritos para disfrutar del estado de una forma diferente.
Milagros Aideé Cienfuegos Sánchez, fundadora del grupo Avispones MTB, y Mirna Avilez, ciclista con más de 25 años de experiencia, recomendaron tres trayectos que destacan por sus paisajes, accesibilidad y nivel de reto.
El Texcal, una puerta de entrada al ciclismo
Para quienes desean iniciarse en este deporte, la ruta hacia el Parque Estatal El Texcal es una de las más recomendadas. El recorrido suele partir del Centro de Cuernavaca y avanzar por el bulevar Cuauhnáhuac hasta llegar a las inmediaciones de la Universidad Politécnica del Estado de Morelos (Upemor), desde donde se accede a la reserva natural.
La distancia oscila entre los 11 y 15 kilómetros, lo que la convierte en una opción accesible para principiantes, familias y adolescentes. Una vez dentro del parque, es posible realizar circuitos adicionales de aproximadamente seis kilómetros.
El principal atractivo es la laguna de El Texcal, considerada una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para la zona metropolitana. Además, durante el recorrido se pueden observar aves, iguanas y vegetación característica del ecosistema local.
Las ciclistas señalaron que esta ruta presenta un nivel de dificultad bajo, por lo que resulta ideal para quienes buscan ganar confianza sobre la bicicleta y realizar trayectos más largos sin enfrentar pendientes pronunciadas o terrenos técnicos.
Oaxtepec, entre montañas, ciclovías y paisajes del oriente
Para ciclistas con mayor experiencia, una alternativa es la ruta que conecta Cuernavaca con Oaxtepec. El trayecto inicia generalmente en el Centro de Cuernavaca y avanza por la carretera hacia Cañón de Lobos hasta llegar a Yautepec.
A partir de ese punto, los ciclistas pueden incorporarse a la ciclovía que conduce hacia Oaxtepec, en un recorrido que combina carretera, caminos tranquilos y zonas con menor presencia vehicular.
Durante el trayecto predominan los paisajes montañosos, áreas arboladas y vistas características del oriente de Morelos. Aunque presenta algunas pendientes y requiere una mejor condición física que la ruta de El Texcal, sigue siendo considerada una opción accesible para quienes ya cuentan con experiencia básica en recorridos de media distancia.
Uno de sus principales beneficios es la facilidad para regresar. Quienes no desean realizar el trayecto completo de vuelta pueden abordar autobuses en la zona de Oaxtepec, donde está permitido transportar bicicletas.
Coahuixtla, una aventura para poner a prueba la resistencia
La tercera recomendación está dirigida a ciclistas de nivel intermedio y avanzado. Se trata de la rodada hacia la ex Hacienda de Coahuixtla, un recorrido que puede alcanzar entre 90 y 110 kilómetros entre ida y vuelta.
La ruta parte de Cuernavaca y atraviesa puntos como Plan de Ayala, Paseo Cuauhnáhuac, La Joya, Cañón de Lobos, La Nopalera, Campiña Agraria, Olintepec y Tenextepango antes de llegar al histórico casco hacendario ubicado en el municipio de Ayala.
A diferencia de las rutas anteriores, este trayecto combina largos tramos de carretera con caminos de terracería. Conforme se avanza, el entorno urbano desaparece para dar paso a campos de cultivo, pequeñas comunidades rurales y amplios paisajes agrícolas.
Las ciclistas destacaron que uno de los mayores atractivos es la sensación de viajar por zonas donde prácticamente sólo se observa naturaleza y actividad agrícola. Quienes no cuentan con la condición física suficiente para volver pedaleando pueden regresar desde Cuautla o Ayala en transporte público que admite bicicletas.
Las ciclistas señalaron que también existen rodadas nocturnas en municipios como Tlaltizapán, Tlaquiltenango, Cuautla y Jojutla, además de encuentros ocasionales en Yautepec. Estas actividades suelen reunir a personas de distintas edades y niveles de experiencia, por lo que representan una alternativa para quienes buscan iniciarse en el ciclismo, conocer nuevas rutas o integrarse a la comunidad ciclista del estado.
Las entrevistadas coincidieron en que más allá del ejercicio, recorrer Morelos sobre dos ruedas permite descubrir rincones poco conocidos del estado, convivir con otros ciclistas y apreciar paisajes que muchas veces pasan desapercibidos cuando se viaja en automóvil.