Los nuevos casos de demencia podrían más que duplicarse en el mundo para 2050, al pasar de 11.4 millones registrados en 2023 a una proyección de 24.7 millones, de acuerdo con un estudio publicado el 12 de octubre en la revista JAMA Neurology.
La investigación advierte que el envejecimiento de la población incrementará la demanda de servicios de diagnóstico, tratamiento y atención para las personas que viven con esta enfermedad.
El doctor Liron Sinvani, director de investigación e innovación del Instituto Northwell para el Envejecimiento Saludable, señaló que el aumento representa un desafío que requiere atención inmediata.
El especialista, quien no participó en el estudio, advirtió que el problema ya está presente y que los sistemas sanitarios deben prepararse para responder al crecimiento de los casos.
Mujeres enfrentarían mayor riesgo de demencia
Los resultados también muestran diferencias entre hombres y mujeres. Los investigadores proyectaron 18 nuevos casos de demencia por cada mil mujeres, frente a 10.6 por cada mil hombres.
Esta diferencia se mantuvo incluso después de ajustar los resultados por edad, por lo que los especialistas consideran que la mayor incidencia entre las mujeres no se explica únicamente por su mayor esperanza de vida.
Entre los posibles factores se encuentran la mayor frecuencia de la enfermedad de Alzheimer en mujeres, los cambios hormonales asociados con la menopausia y determinadas condiciones metabólicas relacionadas con la salud cardiovascular.
El equipo encabezado por Ashleigh Vella, investigadora postdoctoral de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, destacó la importancia de reforzar la detección de la demencia entre las mujeres y considerar los factores de riesgo específicos de género.
Países con menos recursos enfrentarán más casos
El lugar de residencia también influiría en la evolución de la enfermedad. De acuerdo con las estimaciones citadas por Sinvani, la tasa de nuevos casos fue 64 por ciento mayor en los países de ingresos bajos y medianos que en los de ingresos altos.
Esta diferencia representa un desafío para las regiones con menos recursos destinados al diagnóstico, tratamiento y cuidado de las personas con demencia.
Los investigadores señalaron que el crecimiento de los casos podría aumentar la presión sobre los servicios de salud, así como sobre las familias y las personas responsables de brindar cuidados.
La atención de la demencia requiere apoyo constante y puede generar costos elevados, por lo que contar con infraestructura sanitaria suficiente será fundamental para responder a las necesidades de una población cada vez más envejecida.
Prevención puede ayudar a reducir el impacto
Aunque las proyecciones anticipan un incremento considerable, los especialistas señalaron que actuar sobre los factores de riesgo modificables podría ayudar a disminuir la carga de la enfermedad.
Sinvani mencionó que existen 14 factores de riesgo modificables reconocidos que, en conjunto, se relacionan con casi la mitad de los casos de demencia.
Entre las medidas preventivas se encuentran mantener actividad física regular, controlar la presión arterial, la diabetes y el colesterol, así como atender la obesidad y evitar el tabaquismo.
También se consideran importantes la educación, la participación social y la reducción de la exposición a la contaminación del aire.
Los investigadores destacaron que estas acciones requieren la participación tanto de las personas como de los sistemas de salud, especialmente en los países donde los recursos para atender la enfermedad son limitados.
El envejecimiento de la población plantea un desafío creciente para la salud pública mundial. Por ello, fortalecer la prevención, mejorar la detección temprana y ampliar los servicios de atención será clave para afrontar el aumento previsto de casos durante las próximas décadas.
Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.