Esta frase la pronuncie infinidad de veces cuando me refería a que yo estudiaba en la escuela primaria matutina Felipe Neri, cuando tenía de 8 y 14 años de edad entre los años de 1959 a 1965. Para mi esta escuela tenía un encanto. Yo vivía enfrente de ella, sólo atravesaba la calzada Leandro Valle, y mi casa estaba en los departamentos de la “Casa Amarilla”, propiedad de don Carlos de la Sierra. La Felipe la consideraba encantadora porque los salones de clases estaban rodeados de muchísimos árboles principalmente de jacaranda, que en primavera florecían y el suelo se tapizaba de flores lilas al amanecer. Debido a los árboles, a la Felipe llegaban infinidad de aves como la primavera, la calandria, el gorrión, pero las más abundantes que llegaban y admirábamos eran los colibríes; chupaban con sus largas lenguas el néctar de las flores. Teníamos un enorme patio cuadrangular de usos múltiples frente a las aulas, donde nos formábamos para escuchar a la directora quien nos hablaba por un micrófono, los lunes hacíamos honores a la bandera y al final del periodo escolar se hacían los festivales; en este patio también rompíamos la formación para el recreo. Y antes de que construyeran la barda, a la hora del recreo teníamos permitido bajar al parque Melchor Ocampo, donde nos divertíamos sanamente en ese edén y regresábamos a clases cuando oíamos el toque de la campana. Del otro lado teníamos la estación del ferrocarril; estábamos acostumbrados a escuchar los silbatos del tren y el rodar de las llantas de acero. La Felipe fue construida en un terreno de 3 mil metros cuadrados que perteneció al parque. En 1947, Manuel Palacios, gerente de Ferrocarriles Nacionales lo donó para la construcción de nuestra escuela. El costo de la construcción fue de $ 110.000.oo, pagado por el Gobierno del Estado, la SEP y una parte por los vecinos del barrio. Originalmente la escuela se componía de 11 aulas, dirección, biblioteca, servicio médico, sanitarios, bebederos, cuarto para el conserje y el gran patio. Como lo indicaba una placa en la pared, esta escuela fue inaugurada el 25 de julio de 1949 por el gobernador Ernesto Escobar Muñoz, el secretario de la SEP Manuel Gual Vidal y el director de educación federal Aurelio Merino.

La Felipe se fundó 17 años antes de 1949. Su fundador fue el profesor Estanislao Rojas Zúñiga (1867-1964). Don Estanislao frecuentaba el Melchor Ocampo y observó que muchos niños de ese rumbo vagaban por el parque; entonces se propuso hablar con ellos y los convenció, con la venia de sus padres, para que se apuntaran en la escuela que pensaba fundar, la cual temporalmente tendría su sede en el primer kiosco que acababan de colocar en el parque. En este lugar nació en 1930 la escuela de Gualupita, mientras se conseguía un plantel adecuado. Afortunadamente, por esos días varios vecinos del barrio encabezados por don Herlindo Salazar (ex alcalde provisional) y Francisco Gutiérrez (veterano zapatista), hacían gestiones ante las autoridades para que el gobernador les cediera el edificio de la capilla para ocuparla como escuela, ya que dicho inmueble estaba vacío; cinco años antes había sido sede de la Comisión Local Agraria hasta que lo desocuparon, entonces los vecinos aprovecharon la oportunidad para rescatarlo. Afortunadamente el gobernador atendió la petición de los vecinos y en 1932 don Vicente Estrada Cajigal autorizó que la escuela ocupara la capilla. Así fue como el maestro Rojas cambio la sede de la escuela del kiosco del parque a la capilla ubicada en la loma y fue cuando le puso el nombre de Felipe Neri. Primeramente don Estanislao organizó un grupo de vecinos para que se hiciera la limpieza de la capilla. De esta forma la escuela Felipe inició formalmente en 1932 la educación escolar. Al principio la escuela fue de organización incompleta, es decir comenzó con primero y segundo grado. Para 1946 la escuela ya era de organización completa, es decir ya tenía los seis grados. La maestra Flora Díaz Hernández organizó varias kermeses en el parque para reunir fondos y comprar mobiliario, pizarrones y material escolar. Durante los 17 años que permaneció la Felipe en la capilla, tuvo como directores: los primeros años estuvo don Estanislao, de 1935 a 1937 la profesora María Dolores Cienfuegos, en 1938 el profesor Juan Paredes, de 1939 a 1943 el profesor Alberto Díaz, de 1943 a 1944 el profesor Guillermo Villegas y de 1945 a 1949 el profesor Mario López Cruz, quien organizó el primer comité de padres de familia y mandó construir tres salones o pabellones anexos al costado de la capilla, ya que el alumnado había aumentado y era necesario darle cabida. Con motivo del crecimiento del alumnado, era prioritario un cambio de plantel y fue cuando en 1947 el director Mario López inició las gestiones para construir una nueva sede. Fue entonces cuando Ferrocarriles Nacionales donó el citado terreno, donde actualmente sigue existiendo esta escuela. El primer director del nuevo plantel fue el profesor Cecilio Jiménez (1949-1950), el segundo el profesor Pedro Cárdenas (1951), el tercero el profesor Abel Curiel (1952), la cuarta la profesora Esperanza Olvera (1953-1956), la quinta la profesora Inés Gutiérrez Rivera (1957-1981), quien en 1959 fundó la escuela primaria vespertina Melchor Ocampo y en 1962 fundó la secundaria particular Emiliano Zapata, la cual en 1979 pasó su sede a la colonia El Vergel. En 1962 mandó construir la barda de la escuela y consiguió el apoyo del gobernador López Avelar para construir un nuevo salón de clases. En 1962 Miguel Ceballos, inspector de la zona escolar, pidió prestado a la directora Inés una parte del predio del plantel para servir los desayunos escolares que daba el INPI. La maestra Inés accedió, pero al año siguiente el director del INPI se apropió de dicho terreno y lo escrituró para construir allí la planta que preparaba y distribuía los desayunos escolares. Este edificio lo inauguró el 5 de febrero de 1963 la señora Eva Sámano de López Mateos, presidenta del patronato del INPI y la señora Herlinda Torres de López Avelar. Y al desaparecer el INPI en 1976, el DIF pasó a ocupar este inmueble. En 1973 la maestra Inés gestionó ante el Gobierno del Estado la construcción de dos aulas, ante el CAPFCE otras dos y dos más se las pidió a la Sociedad de Padres de Familia; estas 6 aulas se construyeron en la parte baja del plantel, separadas del antiguo edificio.  La sexta directora fue la profesora María de Jesús Aranda (1982-1984) y la séptima la profesora Leonila Herrera (1985-1990). La mayoría de los alumnos de la Felipe eran de Gualupita, pero también asistían del Pilancón y de la Estación. (Continuará) 

 La escuela primaria matutina Felipe Neri fue inaugurada el 25 de julio de 1949, por el gobernador Ernesto Escobar Muñoz, el secretario de la SEP Manuel Gual Vidal.

Por: Juan José Landa Ávila / jjlanda.cronica@gmail.com


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