Del cronista: Bestial asesinato de Rubén Jaramillo (PRIMERA PARTE)

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Rubén Jaramillo Ménez se ganó un lugar de honor en la historia del Estado de Morelos, por su trayectoria como líder popular y tenaz luchador social por las causas de los campesinos. Fue un hombre de carácter indomable. Su vida fue una lucha constante contra las injusticias y su labor de dirigente y organizador la realizó después de terminada la guerra revolucionaria. Jaramillo continuó el movimiento agrarista durante la post revolución. Al concluir el conflicto revolucionario quedaron sin resolver algunos problemas agrarios en Morelos y fue entonces que Jaramillo se comprometió a trabajar en beneficio de los campesinos. No obstante que el objetivo primordial de la revolución fue acabar con los terratenientes y latifundistas, dueños de las haciendas azucareras, durante la post revolución surgieron otros enemigos: caciques, acaparadores e intermediarios, y contra ellos se enfrentó Jaramillo.

Desde los 2 años de edad Jaramillo vivió en Tlaquiltenango. A la edad de 17 años se incorporó al ejercito zapatistas. Al finalizar la guerra regresó a su pueblo para  gestionar el reparto de tierras y dedicarse de lleno al trabajo del campo. A pesar de no haber tenido una educación profesional, Jaramillo se educó de forma autodidacta. Primero se nutrió con los ideales revolucionarios del Plan de Ayala. Posteriormente estudió la obra de Ricardo Flores Magón, luego estudió la obra de Carlos Marx y fue un asiduo lector de la Sagrada Biblia. En sus intervenciones públicas demostró su vocación de orador. Fue un hombre con dignidad, integro e incorruptible. Luchó siempre acompañado de hombres fieles y leales. Siempre tomó en cuenta las necesidades y opiniones de los humildes. La mayor aportación que hizo a la economía del Estado de Morelos y a la reactivación del desarrollo agrícola y por ende al bienestar de la comunidad campesina, fue la creación del ingenio azucarero de Zacatepec, gracias al apoyo del presidente Lázaro Cárdenas. Este ingenio fue modelo de la industria agraria post revolucionaria y laboralmente los obreros fueron reclutados de las comunidades campesinas. Durante  décadas el Ingenio de Zacatepec fue uno de los mayores productores de azúcar en el país.

En 1925 Jaramillo fundó el Comité Provisional Agrario, con el objetivo de que los campesinos sin tierra obtuvieran una dotación para cultivar. En 1927 fundó la Sociedad de Crédito Agrícola, para solicitar financiamiento del Banco Nacional de Crédito Agrícola y de esta forma mejorar las condiciones de comercialización del arroz. En 1931 fundó la colonia Gabriel Tepepa en Tlaquiltenango. En 1935 Jaramillo concibió el proyecto para crear un complejo agro industrial y con esta alternativa de desarrollo poder beneficiar a las comunidades campesinas. Entonces fue cuando elaboró un proyecto integral y metodológico con base en la producción de azúcar y se lo presentó al candidato a la presidencia de la república general Lázaro Cárdenas. Y para que fuera factible este proyecto convenció a los campesinos a que sembraran caña en lugar de arroz, por tal motivo fundó la Sociedad Cooperativa de Ejidatarios Productores de Caña de Azúcar. Cuando Cárdenas conoció este proyecto, le pareció útil para integrarlo en su programa agrario. Y al tomar posesión al cargo de presidente de la nación, de inmediato ordenó la construcción del complejo industrial denominado “Ingenio de Zacatepec”, ubicado en el distrito de Jojutla, que incluía una planta de forrajes y una destilería; se inauguró en febrero de 1938. Jaramillo fue nombrado presidente del primer Consejo de Administración, cargo que desempeño hasta 1940. En 1941 lo nombraron delegado de la Confederación Nacional Campesina. Durante la Segunda Guerra Mundial se opuso a que los jóvenes realizaran el servicio militar obligatorio. Fue uno de los fundadores de la Unión Nacional de Productores de Caña. Debido a las protestas e inconformidades por las corruptelas del gerente del ingenio y los bajos salarios, los campesinos y obreros acordaron estallar la primera huelga, lo que originó una represalia contra Jaramillo por ser el autor intelectual del paro de labores; por este motivo fue acosado y perseguido por parte de la policía judicial y pistoleros del ingenio que intentaron asesinarlo. Ante esta situación de peligro, en febrero de 1943 Jaramillo se levantó en armas y a los pocos días contaba con una tropa de 100 guerrilleros bien armados, que se remontaron a los cerros. Fue entonces que  promulgó el Plan de Cerro Prieto. En julio de 1945 se acogió a la amnistía del gobierno federal y optó por dedicarse a la política, entonces fundó la Federación de Partidos del Pueblo. En septiembre de 1945 los campesinos y obreros del ingenio lo propusieron para contender como candidato a gobernador de Morelos, para lo cual fundó el Partido Agrario Obrero Morelense y comenzó su campaña proselitista. Ganó las elecciones pero el PRI le hizo trampa y perdió por fraude, ganó Ernesto Escobar Muñoz. En julio de 1952 lo postularon por segunda ocasión para candidato a gobernador, pero el PRI volvió a cometer fraude y perdió Jaramillo, ganó Rodolfo López de Nava. Debido otra vez a la represión de que fue objeto, volvió a tomar las armas para dedicarse un tiempo a la guerrilla. En Ticumán ajustició a los policías cuando fue atacado por sorpresa. Otra amnistía le dio la oportunidad de dejar las armas. En enero de 1960, Jaramillo atendió una demanda de un grupo de campesinos que le solicitaron apoyo para ocupar 30 mil hectáreas de tierras ociosas, ubicadas en los llanos de Michapa y El Güarín del distrito de Tetecala, donde pretendían construir un fraccionamiento de lujo. Jaramillo se dio cuenta que esas tierras podían ocuparlas 6 mil familias campesinas, por este motivo realizó un proyecto para establecer allí una colonia tipo socialista. Entonces fundó la Coalición de Organizaciones Campesinas Revolucionaria y solicitó al Departamento Agrario autorización para ocupar legalmente esas tierras. Al principio, las autoridades agrarias aceptaron estudiar el proyecto, pero debido a la tardanza de los trámites burocráticos, Jaramillo decidió invadir esas tierras con 3 mil campesinos en febrero de 1961; esta ocupación fracasó por el desalojo que hizo el gobierno con policías judiciales, pistoleros de caciques y del gerente del ingenio. Posteriormente se hizo una segunda invasión, pero a las pocas semanas los paracaidistas jaramillistas fueron desalojados con la fuerza del ejército. (continuará)    

Por: Juan José Landa Ávila / jjlanda.cronica@gmail.com

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