Cuernavaca, Morelos.- ¿Cuándo el fuego es benéfico y cuándo dañino?, fue la interrogante que respondió de manera amplia el director del Centro Estatal de Emergencias y Contingencias Ambientales (CEECA), Raymundo Rosales Martínez,  durante la conferencia virtual “Incendios forestales y sus consecuencias”.

En la actividad, que es parte del proyecto construido en la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), con el que Morelos se adhiere al inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas propuesto por el Programa de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente (PNUMA), el funcionario comentó que el fuego es benévolo dependiendo de la situación particular de cada ecosistema. 

Explicó que el fuego bueno es aquel que permite que un ecosistema se mantenga de manera natural; como ejemplo expuso el caso de Morelos en zonas de bosque donde hay pinos, a diferencia de aquellos ecosistemas de selva baja caducifolia donde la vegetación no está adaptada al fuego. 

“El fuego permite la restauración de la belleza natural, la reintroducción de especies deseables, que son especies de ese ecosistema; evitan incendios catastróficos y protegen el patrimonio, mejoran la biodiversidad y reducen costos para el combate de incendios forestales”, añadió.  

En contraparte, dijo que el fuego es malo cuando sus regímenes son alterados, principalmente por actividades humanas (en un 90 por ciento, aproximadamente), poniendo en peligro poblaciones, bienes y propiedades con costos económicos para los gobiernos estatal, federal y municipal; además de los ejidos y comunidades que destinan recursos para cubrir las jornadas de trabajo, combustibles, alimentación, herramientas y gastos directos para combatir el fuego.

Por redacción ddm / local@diariodemorelos.com


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