Bajo un estricto protocolo de bioseguridad y en medio de una fuerte disputa política, España inició este domingo el complejo operativo de evacuación de los 147 pasajeros del crucero MV Hondius. La embarcación, marcada por la tragedia tras reportar tres fallecimientos y cuatro contagios por hantavirus, atracó en la madrugada en el puerto de Granadilla de Abona.
Pese a los esfuerzos por agilizar el desembarco, las autoridades confirmaron que las labores de repatriación no concluirán hasta el lunes, debido a la logística internacional que involucra a más de 20 naciones.
Despliegue Militar y "Burbujas" Sanitarias
El operativo comenzó con el traslado de 14 ciudadanos españoles, quienes fueron movilizados mediante lanchas y micros burbuja hacia aviones militares. El protocolo se ha replicado con ciudadanos franceses, mientras se espera la llegada de vuelos sanitarios procedentes de:
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Reino Unido e Irlanda
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Turquía
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Australia (previsto para el lunes)
Cabe destacar que, a su llegada a Canarias, ningún pasajero presentaba síntomas activos y no se han detectado contagios fuera del perímetro del barco, lo que ha permitido un manejo controlado de la situación.
Tensión en el Poder: Canarias vs. Madrid
El desembarco no ha estado exento de roces políticos. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, expresó su preocupación por la seguridad sanitaria del archipiélago, exigiendo que el operativo no superara las 12 horas.
Por su parte, el Gobierno central de España defendió el rigor de los controles y acusó a las autoridades locales de entorpecer el trabajo de los equipos sanitarios. "El procedimiento se realiza bajo los estándares más estrictos de seguridad", señalaron fuentes gubernamentales frente a las críticas regionales.
La Conexión Internacional y el Pasajero Argentino
Debido a que no todos los países cuentan con infraestructura para vuelos sanitarios de emergencia, Países Bajos ha asumido la responsabilidad de trasladar a pasajeros de diversas nacionalidades.
Entre los asistidos por el gobierno neerlandés se encuentra el único ciudadano argentino a bordo, quien, al igual que el resto de los viajeros, aguarda su turno para abandonar la zona de exclusión y regresar a su país de origen.
El hantavirus es una enfermedad viral grave que suele transmitirse por contacto con roedores, lo que ha obligado a una desinfección total de la embarcación una vez que sea evacuada por completo.
