Minutos antes, había enviado un mensaje a las oficinas de los congresistas en el que alertaba de "una amenaza de seguridad externa".
El Congreso se encuentra en receso por las vacaciones de Semana Santa, por lo que los legisladores y senadores estadounidenses no se encuentran en su interior.
El Capitolio de EU se encuentra fuertemente blindado desde el asalto ocurrido el pasado 6 de enero por una turba de seguidores del expresidente Donald Trump, que dejó cinco muertos, aunque hace dos semanas se habían retirado parcialmente algunos de las vallas de seguridad.
