Tras cuatro días de fiesta ininterrumpida, el municipio de Emiliano Zapata cerró con broche de oro su Carnaval anual, consolidándose como uno de los epicentros de la tradición en el estado.
El emblemático Brinco del Chinelo fue el protagonista de las jornadas, logrando congregar a cientos de familias, comparsas y músicos que llenaron de colorido las principales calles de la cabecera municipal.
“Nuestras calles se llenaron de música y tradición gracias a la participación de visitantes que hicieron de esta fiesta una experiencia inolvidable”, destacaron los organizadores, agradeciendo el entusiasmo de los asistentes que permitieron mantener vivo el patrimonio cultural de la región.
Con un saldo positivo y un ambiente de convivencia comunitaria, el evento reafirmó que en Emiliano Zapata el carnaval no solo se vive, sino que se comparte como un símbolo de unidad e identidad.