La Fiesta del Libro y la Rosa concluyó en Cuernavaca con una asistencia aproximada de mil 500 personas y una agenda diversa de actividades culturales. El evento se llevó a cabo 24 y 25 de abril en el Centro Cultural Jardín Borda, donde se reunieron editoriales independientes, artistas y público en general en torno a la lectura y las expresiones artísticas.
Guillermo Peimbert, secretario técnico del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM y miembro del comité organizador, informó que el festival registró una buena respuesta del público, con salas llenas desde el arranque de las actividades. El programa inició el sábado con la participación de la narradora oral Edeyvi Garinda, seguida de la puesta en escena Tilicos y flacos, a cargo de la compañía Mulato Teatro, que forma parte de los grupos recurrentes del encuentro.
Explicó que en esta edición participaron alrededor de 20 editoriales independientes, en su mayoría de Morelos, las cuales ofrecieron directamente sus obras al público. Señaló que este tipo de espacios busca impulsar proyectos editoriales fuera de los grandes circuitos comerciales, así como fortalecer la producción local. Además, destacó la presencia de Educal, del Fondo de Cultura
Económica, que entregó ejemplares gratuitos a personas menores de 30 años.
El organizador indicó que las actividades se distribuyeron en distintos espacios del recinto, como la fuente de la cúpula, donde también se realizaron presentaciones y encuentros con el público.
Peimbert señaló que el cierre del evento estuvo a cargo del grupo Mujeres Sonando, con un concierto de son jarocho, el cual marcó el final de las actividades en Cuernavaca. Precisó que, aunque la Fiesta del Libro y la Rosa continúa en otras sedes, en Morelos concluyó.