De manera local, en marzo de 1936 inician trabajos en Morelos, registrándose oficialmente su inicio de funciones un 18 de agosto del mismo año.
Es así que la labor de esta gran organización llega a México, anteponiendo siempre la cuestión humanitaria y siendo su emblema altamente reconocido a nivel mundial.
Hoy, en su día y en palabras de aquellos que hacen llegar la ayuda a quien lo necesita, Diario de Morelos logró conocer quiénes son las personas detrás del símbolo y qué las motiva a estar ahí.
Al recorrer las instalaciones, notamos que hay un comedor, dormitorios, una pequeña cocina y de inmediato te das cuenta de que es un hogar y así lo describen Don Víctor, la enfermera Nely, el Dr. Francisco, y prácticamente todo el personal con quien este reportero tuvo la oportunidad de platicar.
Al hacer turnos de 24 horas de labor y 48 de “descanso”, las instalaciones de la Cruz Roja se convierten en un segundo hogar, “muchos de ellos tienen dos trabajos, si me preguntas por qué, es por qué muchos de ellos son voluntarios aquí con nosotros y para los pocos remunerados que estamos, el sueldo no es mucho, pues como siempre he recalcado no somos una dependencia del gobierno”, menciona el Dr. Francisco Morales, coordinador Estatal de Servicios
Médicos.
Y la verdad es que como ciudadanos la mayoría desconoce a quien o que organismo pertenece la Cruz Roja.
Puesto que la Benemérita Institución es de ayuda humanitaria, sin afiliaciones políticas y meramente de voluntariado que presta auxilio, sin fines lucrativos a quien lo necesita, ese es uno de sus principios fundamentales. i
Fundamentos
La Cruz Roja tiene dos principios: la humanidad, para prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias; y la imparcialidad, para no hacer distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social, ni preferencias políticas.
