Carta Abierta: Pablo Rubén en el Premio Cervantes. (Quinta Parte)

Pvillalobos
CARTA ABIERTA

Tras el bre­via­rio de mi entrega ante­rior, retomo mi tras­lado y lle­gada a la Uni­ver­si­dad de Alcalá de Hena­res… Baja­mos y cami­na­mos hacia la gran puerta de entrada de la icó­nica ins­ti­tu­ción espa­ñola por donde fui­mos acce­di­dos para pasar dos arcos de segu­ri­dad… Por el pro­blema de mi vista caminé con cui­dado, expresé a una per­sona del ser­vi­cio de bien­ve­nida mi pro­blema y me acom­pañó hasta el patio prin­ci­pal de la Uni­ver­si­dad que pude apre­ciar total­mente plano y solo empecé a cami­nar…

Dis­tin­guí a una per­sona, un hom­bre solo frente a la entrada del Para­ninfo a unos 80 metros de dis­tan­cia… Me dirigí a él en ánimo de cul­ti­var alguna rela­ción; lle­gué y lo saludé desde luego, sin saber abso­lu­ta­mente nada de quien era; me iden­ti­fi­qué ten­dién­dole la mano que él aten­dió con ama­bi­li­dad: “¡Soy Pablo Rubén Villa­lo­bos de México, ¿con quién tengo el gusto?”, me dijo su nom­bre, “Soy Car­melo Gar­cía Pérez”; le expli­qué: “Fui inte­grante del Jurado Cali­fi­ca­dor de ese cer­ta­men, ¿de dónde viene usted”…? “¡Soy el Rec­tor de esta Uni­ver­si­dad!”, res­pon­dió…

¡Qué cues­tio­nes y jue­gos del des­tino…! De inme­diato supe que estaba en espera como anfi­trión de los Reyes de España, Felipe y Leti­zia… Sin más le expresé por la bre­ve­dad del tiempo: “Vengo de una pro­vin­cia de México, el Estado de More­los donde está mi Uni­ver­si­dad; inten­taré pro­mo­ver que se esta­blezca un inter­cam­bio cul­tu­ral”…

La res­puesta fue inme­diata: “¡Sí, pode­mos poner­nos de acuerdo…!” “Pode­mos tam­bién -le dijein­ten­tar una fra­ter­ni­dad entre nues­tras dos uni­ver­si­da­des de pro­vin­cia, la de usted y la mía en More­los”… La res­puesta no se hizo espe­rar en voz del rec­tor Car­melo Gar­cía Pérez con ape­nas cua­tro días de haber asu­mido esa res­pon­sa­bi­li­dad: “¡Claro que sí, me pro­por­ciona su telé­fono!”, saque uno de mis pape­les para apun­tes, le pro­por­cioné mi pluma y le pedí ano­tara por favor su nom­bre y su telé­fono que guardé cui­da­do­sa­mente… Agra­de­ci­dos por el momento, nos des­pe­di­mos…

Esa misma noche en España cal­cu­lando los tiem­pos por el cam­bio de hora­rio, llamé a la Rec­tora de la Uni­ver­si­dad Autó­noma del Estado de More­los, Viri­diana Aydeé León Her­nán­dez, a quien en la con­fianza de nues­tra rela­ción con cierta emo­ción le anun­cié la noti­cia por ambos posi­bles com­pro­mi­sos… De inme­diato la rec­tora Viri­diana me expresó con gusto: “¡Claro que sí don Pablo, usted es nues­tro Emba­ja­dor…!” Jugue­to­na­mente le con­testé: “¡Gra­cias, espero mis Car­tas Cre­den­cia­les…!” En el marco de la ale­gría y la son­risa, tele­fó­ni­ca­mente nos des­pe­di­mos…

¡Qué doble satis­fac­ción para mí…! Tras dejar al Rec­tor Car­melo Gar­cía en la espera de su cum­pli­miento de res­pon­sa­bi­li­dad por los Reyes, con cui­dado caminé hacia el Para­ninfo de Uni­ver­si­dad de Alcalá de Hena­res donde el movi­miento humano lo podía apre­ciar, pese a mi escasa visión… Lle­gué al espa­cio donde me iden­ti­fi­qué con las per­so­nas que ahí esta­ban que para mi sor­presa fue­ron mis dos con­tac­tos por el Minis­te­rio de Cul­tura de España, los ama­bles don Vicente Bara­tas Mar­tín y la señora Amaya Zaba­leta, quie­nes esta­ban como coad­yu­van­tes en la recep­ción… Me iden­ti­fi­qué con ellos y la cor­dia­li­dad y aten­cio­nes no se hicie­ron espe­rar, sobre todo cuando les hice refe­ren­cia de mi inca­pa­ci­dad visual…

Me pidie­ron espe­rar hasta el momento en que se per­mi­tiera el acceso al Para­ninfo; ahí está­ba­mos en la puerta y en el pasi­llo doce­nas de per­so­nas hasta el momento en que se nos reco­mendó acce­der al recinto, ama­ble­mente la señora Amaya me ins­taló en un lugar que con­si­dero dis­tin­guido en la segunda fila frente al Pre­sí­dium, lo cual agra­decí a la ama­ble dama quien junto con don Vicente, en todo momento estu­vie­ron al pen­diente de mí… Pronto y con toda solem­ni­dad lle­ga­ron Felipe VI y Leti­zia, los Reyes de España con varias per­so­nas, entre ellos el gana­dor del Pre­mio Cer­van­tes 2025 Gon­zalo Celo­rio… El recinto estuvo a ple­ni­tud, más de 300 per­so­nas ahí nos encon­tra­mos…

El Minis­tro de Cul­tura Ernest Urta­sun Domènech en su expre­sión des­cri­bió lo vivido en el Minis­te­rio de Cul­tura, donde el Jurado dictó sus acuer­dos para ese Pre­mio; agra­de­ció a todos los sino­da­les según dijo: “Su inva­lua­ble par­ti­ci­pa­ción”; externó reco­no­ci­miento a los monar­cas, a las orga­ni­za­cio­nes, aca­de­mias e ins­ti­tu­cio­nes cul­tu­ra­les ahí pre­sen­tes y a los fami­lia­res del pre­miado…

De inme­diato el Rey de España, Felipe VI, envió su men­saje de un gran y pro­fundo con­te­nido con la feli­ci­ta­ción al Pre­seado con dis­tin­guida refe­ren­cia a la Reina, al Minis­te­rio de Cul­tura y a los par­ti­ci­pan­tes por ese cer­ta­men; con pul­cri­tud refi­rió a don Miguel de Cer­van­tes Saa­ve­dra y su sig­ni­fi­cada e his­tó­rica obra lite­ra­ria… Con­ti­nuará. ¡Hasta mañana que será un día más! Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.