Carta Abierta: Pablo Rubén en el Premio Cervantes. (Cuarta Parte)

Pvillalobos
CARTA ABIERTA

Todo listo para com­par­tir ali­men­tos los más de cien invi­ta­dos gra­cias a la amble aten­ción de los anfi­trio­nes del Pala­cio Real de España, se escu­cha­ron dos men­sa­jes, uno por parte del Minis­tro de Cul­tura del

Gobierno de ese país Ernest

Urta­sun Domènech quien hizo pun­tual alu­sión al pro­ceso cum­plido por los inte­gran­tes del Jurado Cali­fi­ca­dor (yo fui uno de ellos) para el otor­ga­miento del Pre­mio Cer­van­tes 2025… Breve e ilus­tra­tivo fue el men­saje del Minis­tro luego de lo cual, el Rey de España

Felipe VI dio la cor­dial bien­ve­nida, feli­citó al gana­dor del Pre­mio Cer­van­tes Gon­zalo

Celo­rio, agra­de­ció a los inte­gran­tes del Jurado Cali­fi­ca­dor y a todos los asis­ten­tes a esa solemne reu­nión de con­vi­ven­cia y comida… Refiero que la Reina Leti­zia se sentó junto a Celo­rio; des­pués de él dos damas; en seguida el Emba­ja­dor de México en España

Qui­rino Ordaz Cop­pel y

luego este Escri­bano Pablo Rubén Villa­lo­bos… Fui­mos 108 comen­sa­les en la mesa entre los refe­ri­dos sino­da­les, aca­dé­mi­cos, repre­sen­tan­tes de ins­ti­tu­cio­nes, orga­ni­za­cio­nes y espa­cios de cul­tura, con otros invi­ta­dos… Con toda pun­tua­li­dad y pul­cri­tud, en su momento los Reyes de España se pusie­ron de pie y con ello se dio por ter­mi­nada esta Recep­ción-Comida en el Pala­cio Real de España como un reco­no­ci­miento al Galar­do­nado, agra­de­ci­miento a quie­nes par­ti­ci­pa­mos como Jurado y a los asis­ten­tes en gene­ral… ¡Qué expe­rien­cia!

Al día siguiente, el miér­co­les 23 de abril de 2026, pun­tual­mente a las 8:30 de la mañana pasa­ron por mí los envia­dos del Minis­te­rio de Cul­tura para ser tras­la­dado a la Uni­ver­si­dad de Alcalá de Hena­res, en cuyo magno recinto cono­cido como Para­ninfo, se cum­plió la Cere­mo­nia de Entrega del Pre­mio de Lite­ra­tura Miguel de Cer­van­tes, la mayor dis­tin­ción de habla his­pana que puedo ase­gu­rar equi­vale al Pre­mio Nobel de Lite­ra­tura… Al acer­carme a la puerta de salida del Hotel La Lírica, ubi­qué a varias per­so­nas de quie­nes luego supe por­que tam­bién subie­ron a los vehí­cu­los que afuera espe­ra­ban e iden­ti­fi­qué a dos o tres per­so­nas que tam­bién fue­ron sino­da­les, todos noso­tros hos­pe­da­dos en el mismo hotel…

Con toda cor­te­sía como pasa­je­ros fui­mos ubi­ca­dos en las dos gra­tas camio­ne­tas des­ti­na­das para nues­tra trans­por­ta­ción que tuvo una dura­ción apro­xi­mada de 40 a 50 minu­tos entre Madrid y la pobla­ción de Alcalá de Hena­res, cuna del genio de la Lite­ra­tura Espa­ñola Miguel de Cer­van­tes Saa­ve­dra autor entre otras obras de la ya men­cio­nada, el his­tó­rico y gran­dioso Don Qui­jote de la Man­cha de la cual recuerdo algu­nos pasa­jes y per­so­na­jes como los moli­nos de viento, las luchas de ese caba­llero andante, acom­pa­ñado por su inse­pa­ra­ble escu­dero San­cho Panza y desde luego la inol­vi­da­ble e ima­gi­na­ria dama de los sus­pi­ros y áni­mos de ena­mo­rado de ese caba­llero, Dul­ci­nea del Toboso…

¡Qué gran­diosa Novela, qué narra­tiva, men­sa­jes, aná­li­sis polí­tico, seña­la­mien­tos y crí­ti­cas “nada ima­gi­na­rios” que dejó Cer­van­tes para todos los tiem­pos…! Obra lite­ra­ria que leí en mis tiem­pos de ado­les­cente en mi hoy Bene­mé­rita Escuela Nacio­nal de Maes­tros, de la Ciu­dad de México, misma que fue esce­ni­fi­cada en diver­sos tea­tros del mundo, entre ellos el Audi­to­rio Nacio­nal por pri­mera vez, a prin­ci­pios de la década de los 50s’. Con­ti­nuará. ¡Hasta mañana que será un día más!