Luego de la narrativa que hicimos sobre el Maximato ejercido en la Presidencia de la República por Plutarco Elías Calles 1928-1936, con su intentona de prolongarlo hasta los tiempos de Lázaro Cárdenas del Río lo cuál le costó el destierro que éste ordenó y le impuso, en otros sexenios no faltaron los presidentes de la República que pretendieron hacer lo propio como Calles… Lázaro hizo sus esfuerzos pero le falló… Miguel Alemán Valdés fue atajado zorrunamente por el habilidoso Adolfo Ruiz Cortines, quien lo marcó y remarcó como corrupto por lo notable de su fastuoso enriquecimiento… Ni Adolfo López Mateos ni Gustavo Díaz Ordaz se vieron en el ánimo de tal intentona, para mantenerse como todopoderosos en la subsecuencia de sus mandatos, menos aún cuando al Secretario de la Defensa Nacional de Díaz Ordaz, el general Marcelino García Barragán, le llegaron “los cantos de las sirenas” venidos del gobierno de los Estados Unidos para que luego de los acontecimientos del 68 diera el “Golpe de Estado” y se convirtiera en el “Primer Ministro”, cuestión ésta que con toda lealtad e institucionalidad como militar, rechazó el integro y vertical Secretario General de la Defensa… Al siguiente sexenio, Luis Echeverría Álvarez amen de sus sueños de llegar a ser dirigente de la ONU o la OEA, sus jilgueros como Porfirio Muñoz Ledo y otros cercanos le hicieron creer que él podría ser el “Primer Ministro” de nuestro País, lo cuál contrariamente al sexenio anterior, fue rechazado y obstaculizado por el Gobierno de los Estados Unidos… Pasados los débiles sexenios de José López Portillo y Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari pensó que él podría ser el Maximato en turno tras la figura de Ernesto Zedillo Ponce de León, luego del asesinato de Luis Donaldo Colosio, pero llegado al poder, Zedillo simplemente encarceló primero al Hermano incómodo de Carlos, Raúl Salinas de Gortari y luego al Expresidente lo mandó fuera del País por los rumbos de Irlanda, donde Carlos Salinas encontró refugio y sólo pudo regresar una o dos veces para asistir al sepelio de su padre Raúl Salinas Lozano y su Mamá, cada uno en su momento… Ni Zedillo, ni mucho menos Vicente Fox, Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto tuvieron los tamaños para pensar en algún momento llegar a ser “el Poder tras el Trono”… Visto lo anterior, las cuestiones por lo del “Maximato” o el citado “Poder tras el Trono”, ya se cuestiona en los actuales tiempos luego de la multirreferida “Dictadura” presuntamente pretendida pero rechazada y hasta abortada públicamente por Andrés Manuel López Obrador, pero no así sus ánimos reformadores para tratar de manejar los procesos electorales a su antojo, modo y conveniencia, para dejar un posible sucesor “blandito” y de todas sus confianzas en la figura de alguno de sus “destapados”: Marcelo Ebrard, Claudia Shembaum, Tatiana Clouthier, Esteban Moctezuma o tal vez el indisciplinado Ricardo Monreal y ahora con su recién proclamado y bien aplaudido supersecretario de Gobernación Adán Augusto López Hernández, a quien tanto ensalzó desde su Atril frente a todos sus legisladores de morena y otros funcionarios de su Gobierno por sus desempeños y quehaceres en el manejo de la Política Nacional…¿Será éste el verdadero Candidato para la Presidencia de la Republica de AMLO..? y que conste que sólo le falta “destapar” a Zoé Robledo del IMSS… Una vez que pase el proceso de Selección del Candidato y la Elección Presidencial, a sabiendas de que hasta el momento no hay fuerte Candidato por parte de la débil oposición, salvo que alguno de los mencionados cambie de partido, la pregunta es muy sencilla: ¿Andrés Manuel López Obrador con su “Gallo o Gallina” no caerá en la tentación de ser “El Maximato o Poder tras el Trono”..? ¡Ahí se la dejamos para que con sus hechos y no sus dichos, se vean las realidades! ¡Hasta mañana que será un día más!
Por: Pablo Rubén Villalobos
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