Lección… Hace apenas unos días, en el penoso caso del Gobierno de la República Mexicana por el dictamen y pronunciamiento del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) por sus siglas en inglés, dependiente de la Organización de las Naciones Unidas
(ONU), el cual que anunció llevará el caso México ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, mismo que se viralizó en lo internacional por este delicado tema de las desapariciones en México… Por ello los grandes intereses de Morena y su Cuarta Transformación, surgieron sus “relevantes voceros” como la casi ignorada
Rosario Piedra Ibarra, quien encabeza la perdida Comisión Nacional de Derechos Humanos, quienes se ‘desgarraron’ las vestiduras haciendo eco a las palabras contundentes de rechazo de la Presidente
Claudia Sheinbaum, quien minimizó al Comité referido llamándole despectivamente “Comisión”, por el pronunciamiento que partió de la ONU en este vergonzante asunto… Entre tanto griterío y rasgadura de vestiduras, señalamientos y casi mandar al paredón de fusilamiento a tal “Comisión”, surgió una ‘voz serena’… Esta voz reflexiva, en boca de quien preside la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México, Señora María Dolores González Saravia, con tranquilidad, inteligencia y sabiduría, sugirió que todo este asunto convertido en escándalo es la gran oportunidad para corregir lo procedente tras calificar ese dictamen como: “Una oportunidad para crear un diálogo constructivo y participativo”… Subrayó: “Ante la magnitud de la crisis, México debe mantener una disposición abierta al escrutinio y la cooperación técnica de los mecanismos internacionales”… Insisto, por fin hubo una voz inteligente, sabia y serena frente a este ‘zipi-zape’ o ‘entre’ que se dieron algunos empleados del Gobierno Federal y la ONU, de ida y vuelta… Agradezco la oportuna información, comentarios y análisis que hicimos con el Ing. César Villegas Rivero.
LAPSUS… Por cuestión de tiempo con apremio y espacio por el número de caracteres para estas columnas, tanto por la entrega de la Conferencia Magistral que nos regaló el Presidente Magistrado del Tribunal Superior de Justicia, Juan Emilio Elizalde, como por la correspondiente al Homenaje Post Mortem por el Ingeniero Antonio Miranda Sotelo, cometí “el posible grave descuido de no ver porque ya no veo, lo que a continuación refiero… Pues no mencioné a la eminente Dra. Guadalupe Ángeles Chimal, digna Presidente del Grupo Amigos de Cuauhnáhuac, quien me envió su mensaje de extrañamiento por esta “terrible omisión”… Ni modo, fue un ‘lapsus’ de mi parte por lo cual saludo con afecto y respeto tanto a la Dra. Ángeles Chimal como a los convocados de su Grupo, entre otros según la Galeno: Ricardo Popoca, Janet Montiel, Armando Castañeda, Jade de Castañeda, Keyla Nogueda, Mariano Castillo Salazar, Galia Tonella, Jaime Castera, Ceci Ancheita, Norma Alicia Popoca, Lupita Garduño, Svetlana Tkachenko, Pedro Oceguera, Alejandro Tejeda, Francisco Patiño, Leticia Osornio Alcaraz, Norma Lilia Arroyo Sotelo
y Marco Aurelio Cuevas Velazco, quienes estuvieron presentes en la pasada Reunión Comida de Trabajo del Consejo Cívico Ciudadano, Grupo Morelos Cuauhnáhuac y Grupo Identidad Morelos Donde cumplimos con el homenaje y la conferencia referidos… Un fuerte abrazo Dra. Guadalupe Ángeles en ánimo de restañar sentimientos lastimados… Refiero también la amable e importante presencia por sus valiosos pronunciamientos, a la Lic. Rosa María Chavez… Servido Señor Presidente del GMC.
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