Ir al contenido principal

En forma ven­ta­josa, los cri­mi­na­les algu­nos en pareja otros agru­pa­dos muchos más soli­ta­rios, inte­gran­tes del cri­men orga­ni­zado o desor­ga­ni­zado, encon­tra­ron un ins­tru­mento extraor­di­na­ria­mente útil no solo para per­pe­trar sino para cum­plir sus crí­me­nes de todos los tipos y nive­les… Desde el asalto calle­jero con el arran­ca­dero de bol­sos, los robos de car­tera, por­ta­fo­lios, celu­la­res, table­tas, com­pu­ta­do­ras, pul­se­ras, meda­llas, ani­llos, cade­nas, are­tes, relo­jes y todo aque­llo que llame la aten­ción de los cri­mi­na­les de baja mediana o alta estofa, quie­nes tie­nen como medio de ope­ra­ción la inmensa can­ti­dad de moto­ci­cle­tas que se han con­ver­tido no sólo en una plaga, sino en temido trans­porte sobre todo cuando van las pare­ji­tas mon­ta­das en ese “caba­llo” por lo cual ahora se puede afir­mar que la inse­gu­ri­dad en las pobla­cio­nes y ciu­da­des impor­tan­tes del País, la intran­qui­li­dad y hasta la Muerte “Cabalga en moto­ci­cleta”… De echo nin­guna pobla­ción menor mediana o mayor escapa al peli­gro ines­pe­rado que cal­cu­lan y per­pe­tran los asal­tan­tes para sor­pren­der y des­gra­ciar a cua­les­quiera per­sona que sea el obje­tivo de sus ape­ti­tos cri­mi­na­les…

A lo ante­rior debe­mos aunar que en efecto y rei­te­ra­mos, “La muerte cabalga en moto” a lo largo y ancho del País por­que a bordo de esas máqui­nas las ratas, rato­nes, asal­tan­tes y cri­mi­na­les de toda laya como sica­rios envia­dos para cum­plir aten­ta­dos que dejan heri­dos y muer­tos, pre­sun­ta­mente into­ca­bles e inal­can­za­bles e inde­te­ni­bles por la jus­ti­cia, cum­plen “sus encar­gos” para luego esca­par con rapi­dez y per­derse en los veri­cue­tos de los espa­cios urba­nos y las zonas forá­neas… A dia­rio, sabe­mos que el delito per­pe­trado entre el adver­ti­miento la extor­sión e incen­dio de empre­sas casas, nego­cios y ofi­ci­nas, las bala­ce­ras y los balea­dos casi todos se cum­plen a bordo de moto­ci­cle­tas de todo tipo, desde las popu­la­res y bara­to­nas moto­ne­tas la mayor parte de ellas hur­ta­das por los cri­mi­na­les, hasta las gran­des y exce­len­tes moto­ci­cle­tas de reco­no­cida super marca casi todas tam­bién roba­das, para cum­plir con el aten­tado acor­dado u orde­nado con­tra todos aque­llos que en mal momento fue­ron ubi­ca­dos “dedea­dos”, o seña­la­dos para espan­tar­los robar­los o matar­los…

Por dece­nas han caído las y los ase­si­na­dos a lo largo y ancho del país, por la pareja de mon­ta­dos en moto, que uno con­duce y el otro armado con un sim­ple puñal, pis­tola, metra­lleta, Barret y hasta una Bazuca, los temi­dos cri­mi­na­les homi­ci­das pro­te­gi­dos lle­gan para cum­plir las misio­nes orde­na­das o encar­gos reci­bi­dos… Por ello, es que ahora afir­ma­mos que la muerte en los tiem­pos de la 4T y su Segundo Piso cabalga en moto… Por lo ante­rior, vaya una sen­ci­lla refle­xión… Con res­pecto a este esca­broso tema ¿Por­que las Auto­ri­da­des de todos los miles que exis­ten en nues­tro país entre los sim­ples Ayu­dan­tes o agre­ga­dos Muni­ci­pa­les, que pue­den y deben hacerlo; los inte­gran­tes de los ayun­ta­mien­tos, con sus Pre­si­den­tes, Sín­di­cos, Regi­do­res y Fun­cio­na­rios de las áreas corres­pon­dien­tes a cada muni­ci­pa­li­dad, junto con los titu­la­res de las tan lle­va­das y traí­das áreas de Segu­ri­dad Pública Muni­ci­pal, Esta­tal y Fede­ral, donde tie­nen tan­tos mili­ta­res y mili­ta­ri­za­dos a dis­po­si­ción por con­ducto de sus depen­den­cias de la via­li­dad, trans­por­tes y con­trol vehi­cu­lar, no cum­plen con un sen­ci­llo pro­grama de tra­bajo bien pla­neado, que per­mita bajo las nor­mas nece­sa­rias de los tres nive­les de Gobierno pro­ce­der a una revi­sión gene­ral local, Muni­ci­pal Esta­tal y Nacio­nal de todas las moto­ci­cle­tas, en ánimo de revi­sar sus con­di­cio­nes de pose­sión y pro­pie­dad legal junto con sus posi­bles ante­ce­den­tes pena­les que las iden­ti­fi­quen con hechos liga­dos al orden cri­mi­nal?...

Este tipo de revi­sio­nes per­mi­ti­rán varios bene­fi­cios: Detec­tar en los rete­nes las moto­ci­cle­tas que mon­tan pose­sio­na­rios o pro­pie­ta­rios que no acre­di­ten lo nece­sa­rio para su uso, y por lo tanto podrán ser dete­ni­das e incau­ta­das sobre todo en los casos que ten­gan dudosa pro­ce­den­cia con ante­ce­den­tes cri­mi­na­les, al mismo tiempo que los pre­sun­tos res­pon­sa­bles pue­den ser inves­ti­ga­dos de inme­diato para saber si están vin­cu­la­dos o no con hechos delin­cuen­cia­les… Ope­ra­ti­vos bien mon­ta­dos con rete­nes estra­té­gi­ca­mente ins­ta­la­dos con ele­men­tos mili­ta­ri­za­dos de las cor­po­ra­cio­nes que sean nece­sa­rias, pre­sen­cia del Minis­te­rio Público Local o Fede­ral según el lugar del ope­ra­tivo y repre­sen­tan­tes de los Dere­chos Huma­nos, Trán­sito local, Poli­cías Muni­ci­pa­les, para que cada uno de los par­ti­ci­pan­tes cum­plan lo que les corres­ponde a fin de que los rete­ni­dos o dete­ni­dos “no inten­ten vol­tear el chi­rrión por el palito” para vic­ti­mi­zarse en los casos donde algu­nos de ellos sean pre­sun­tos res­pon­sa­bles de algún echo ile­gal o cri­mi­nal… Que conste, sabido es que por la pre­dis­po­si­ción que la socie­dad en gene­ral tiene con­tra todo lo que huela a ofi­cia­li­dad echa gobierno, las cues­tio­nes para sus repre­sen­tan­tes se com­pli­can sobre todo en los actua­les tiem­pos cuando la tec­no­lo­gía sirve de ins­tru­mento o arma para pre­ve­nir tanto a los bue­nos como a los malos y mal­di­tos frente a las accio­nes guber­na­men­ta­les… Que conste, lo de los núme­ros de los cas­cos de los moto­ci­clis­tas y acom­pa­ñan­tes son extraor­di­na­ria­mente urgen­tes. Ni modo se lo han ganado pero… Ahí la deja­mos. ¡Hasta mañana que será un día más!

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

Pablo Ruben Villalobos
Pvillalobos
Ver biografía