Carta abierta: Homenajes post mortem a Jesús Andrés, Francisco Ernesto y Fausto Estrada

Pvillalobos
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Para con­cluir la secuen­cia del Home­naje ren­dido a tres inte­gran­tes del Con­sejo Cívico Ciu­da­dano, Grupo More­los Cuauh­náhuac y Grupo Iden­ti­dad More­los, a con­ti­nua­ción trans­cri­bi­mos la Sem­blanza que com­par­tió con todos noso­tros en la comida de tra­bajo con­vo­cada para esta cere­mo­nia, Fausto Estrada Ocampo, quien con esta amplia expre­sión nos per­mi­tió recor­dar al admi­rado Almi­rante de la Marina Armada de Mexico Fausto Estrada Carreón…

A nom­bre de la fami­lia y en recuerdo de su pro­ge­ni­tor, su hijo expresó: “Agra­de­ce­mos la dis­tin­ción de hon­rar la memo­ria de mi Padre quien falle­ció el pasado 6 de febrero, en casa, en paz y tran­quilo con la com­pa­ñía de mi madre Mag­no­lia Ocampo San­do­val, su Esposa… Aun­que tris­tes por­que ya no lo vere­mos en este plano terre­nal, nos encontramos tran­qui­los pues en este último periodo difí­cil de su vida, siem­pre lo cui­da­mos, pro­te­gi­mos y sos­tu­vi­mos como él lo hizo con noso­tros… Hoy lo extra­ña­mos por­que fue un esposo, padre, tío, cuñado y amigo muy que­rido, razón por la que ante la pre­sen­cia de uste­des nos con­suela y nos alienta a seguir su ejem­plo de com­pro­miso, res­pon­sa­bi­li­dad y dili­gen­cia que en todo momento lo distinguió…

Fausto Estrada nació en Cuer­na­vaca en 1938, fue el cuarto hijo del matri­mo­nio con­for­mado por mis abue­los

Fausto Estrada Villa­nueva y Jose­fina Carreón Men­doza… Sus her­ma­nos Ramón, Rodrigo y Reyna segu­ra­mente hoy abra­zan al ben­ja­mín del hogar, en el plano celes­tial… Tras con­cluir su edu­ca­ción Pri­ma­ria y Secun­da­ria, en 1956 ingresó a la Heroica Escuela Naval Mili­tar en Antón Lizardo, Vera­cruz, para con­cluir su matrí­cula de estu­dios supe­rio­res y apro­bar su Exa­men Pro­fe­sio­nal como Inge­niero Mecá­nico Naval en 1962… Ocupó múl­ti­ples car­gos de Ofi­cia­lía en los Guar­da­cos­tas y en Buques caño­ne­ros y de trans­porte… En 1977 le fue asig­nado el cargo de Sub­jefe de la Sec­ción Cuarta del Estado Mayor Pre­si­den­cial, durante el sexe­nio del Pre­si­dente de México

José López Por­ti­llo, siendo ascen­dido en 1980 al grado de Capi­tán de Navío… En 1988, por ins­truc­ción del Estado Mayor Pre­si­den­cial,

Fausto Estrada reci­bió la comi­sión de brin­dar segu­ri­dad en la cam­paña polí­tica del Licen­ciado Anto­nio Riva Pala­cio López, Can­di­dato a la Guber­na­tura de More­los, quien al tomar pose­sión lo nom­bró Direc­tor Gene­ral de Trans­porte hasta 1989; pos­te­rior­mente se rein­te­gró a la Secre­ta­ría de Marina Armada de México siendo ascen­dido al grado de Con­tral­mi­rante… En 1992 la Secre­ta­ría de la Defensa Nacio­nal le otorgó la con­de­co­ra­ción Legión de Honor, dis­tin­ción que se entrega por más de 30 años de ser­vi­cio… En 1996 fue ascen­dido al grado de Viceal­mi­rante y ocupó varios car­gos, siendo el último de ellos Ins­pec­tor de Mando Terri­to­rial de la Región Naval Cen­tral, en la Ciu­dad de México en 2002, año en que reci­bió el cóm­puto de sus ser­vi­cios mili­ta­res y retiro corres­pon­diente, con 46 años y 4 días cum­pli­dos en dicha ins­ti­tu­ción… Ese mismo año fue ascen­dido al grado de Almi­rante… A los 25 años de edad con­trajo nup­cias con Mag­no­lia Ocampo San­do­val, hija de J. Car­men Ocampo Aranda y Pie­dad San­do­val Pérez, cono­ci­dos comer­cian­tes de esta ciu­dad en los giros de ropa, mue­bles y en su último periodo por la venta de dis­cos y case­tes… Con 62 años de matri­mo­nio, Fausto y mi madre Mag­no­lia pro­crea­ron tres hijos:

Mag­no­lia Bár­bara, Marina y Fausto quie­nes a su vez le dimos al Almi­rante siete nie­tos: Jaime, Ama­ranta, María, Quiela, Eloísa, Lucas y Sebas­tián, así como una bis­nieta, Renata… Esposa, hijos, nie­tos y bis­nieta, agra­de­ce­mos su vida, su for­ma­ción, su pro­tec­ción y ejem­plo de res­pon­sa­bi­li­dad que siem­pre nos brindó, pero sería muy egoísta reser­var­nos este sen­ti­miento sólo para noso­tros, pues también somos tes­ti­gos que así fue con toda su fami­lia, amis­ta­des y com­pa­ñe­ros de tra­bajo, un hom­bre atento, res­pe­tuoso, serio pero ale­gre, exi­gente pero justo, con­fia­ble, empá­tico y buen conversador, al grado de sor­pren­der­nos con sus his­to­rias y anéc­do­tas tan increí­bles como fan­ta­sio­sas… El Honor, Deber, Leal­tad y Patrio­tismo son valo­res cimen­ta­dos en la for­ma­ción de los líde­res nava­les de la Heroica Escuela Naval Mili­tar… El haber­nos per­mi­tido hon­rarlo hoy en esta dis­tin­guida agru­pa­ción, nos da la con­fianza y segu­ri­dad que mi Padre sos­tuvo tales valo­res durante su vida, una vida que se ori­ginó en esta ciu­dad… Como Marino, navegó por el Globo Terrá­queo, man­te­niendo a flote buques de gue­rra y trans­porte mexi­ca­nos, pro­te­giendo los mares, a líde­res polí­ti­cos, los recur­sos públi­cos, a su fami­lia y cer­ca­nos, hasta regre­sar al fin a su que­rida Cuer­na­vaca para ter­mi­nar sus días en paz al lado de su fami­lia… ¡Te vamos a extra­ñar, Papito Lindo”! ¡Hasta mañana que será un día más!

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