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Mal, muy mal se vio el pusi­lá­nime Alcal­dito de Cuer­na­vaca cono­cido como el “GatoHui­cho”, Edil Mayor de Viento Negro en el Ayun­ta­miento Capi­ta­lino, quien timo­rato y ate­rro­ri­zado, salió a bus­car medios de comu­ni­ca­ción uno o dos días des­pués del ase­si­nato del Capo Neme­sio Ose­guera mejor cono­cido como “El Men­cho”, quien pre­sun­ta­mente cayó aba­tido tras una per­se­cu­ción y refriega de sus reclu­ta­dos en el cri­men orga­ni­zado, frente a ele­men­tos del ejér­cito luego de lo cual los expli­ca­ti­vos de tal muerto no que­da­ron muy cla­ros por cuánto a qué, si el capo cayó en la per­se­cu­ción o si se murió o ‘se les murió’ en una nave en vuelo cuando lo lle­va­ban para ser aten­dido en algún hos­pi­tal…

El caso es, que el apa­ni­cado (b) Uriós­te­gui más que pronto buscó cáma­ras, micró­fo­nos y gra­ba­do­ras para anun­ciar sor­pre­si­va­mente, que la tra­di­cio­nal feria de Cuer­na­vaca cum­plida en los días de vaca­cio­nes esco­la­res pega­dos con la Semana Santa, se can­ce­laba según él, por cues­tio­nes de inse­gu­ri­dad e intran­qui­li­dad que vive el país y que en efecto así lo es, pero en aque­llos días del ase­si­nato o muerte del capo al trans­curso de las sema­nas el tema ha que­dado prác­ti­ca­mente per­dido lo cual no jus­ti­fica la mie­dosa can­ce­la­ción de la tra­di­cio­nal feria…

La deci­sión de (b) Uriós­te­gui, cayó más que mal frente a los pres­ta­do­res de ser­vi­cios turís­ti­cos, trans­por­tis­tas, comer­cian­tes de la Canaco, Con­ca­naco y hasta de los mer­ca­dos, misma que reci­bió chi­fli­dos de cinco tonos por lo garra­fal de la equi­vo­cada sus­pen­sión de ese espe­rado evento que tanto dis­fru­tan los veci­nos de Cuer­na­vaca, de diver­sos muni­ci­pios del estado y visi­tan­tes de otras lati­tu­des que por for­tuna, pese a las con­di­cio­nes pre­va­le­cien­tes por cuánto a la intran­qui­li­dad, inse­gu­ri­dad y aban­dono en que se encuen­tra Cuer­na­vaca, toda­vía gus­tan de venir a dis­fru­tar de su pri­ma­ve­ral clima y cien­tos de jar­di­nes tras las bar­das domi­ci­lia­rias y hote­le­ras…

Tan se asustó, ate­mo­rizó y entró en pánico por el miedo el Alcal­dito de marras que para su des­gra­cia, encon­tró una res­puesta de gente con valor y quizá con preo­cu­pa­cio­nes por las con­di­cio­nes de inse­gu­ri­dad en que vivi­mos pues por los rum­bos de Aca­pant­zingo salie­ron los veci­nos orga­ni­za­dos de esa pobla­ción, quie­nes de inme­diato anun­cia­ron que ¡sí hay Palen­que! y tan lo es así, que los espec­tá­cu­los y posi­bles peleas de gallos ya están anun­cia­dos a tra­vés de diver­sos medios de comu­ni­ca­ción físi­cos, grá­fi­cos, audi­ti­vos y tele­vi­si­vos, lo cual demues­tra que algu­nos de los que enca­be­zan a la gente del pue­blo, están dis­pues­tos no sólo a jugarse su tran­qui­li­dad sino a tra­ba­jar inten­sa­mente para cum­plir lo que tanto le encanta a tan­tos, ¡EL PALENQUE...¡ Enho­ra­buena por ello, pues aun­que no haya Feria de Cuer­na­vaca por las ton­te­rías del Alcalde, sí hay palen­que para espar­ci­miento y diver­sión de los parro­quia­nos que quie­ran dis­fru­tar de un buen rato ahí en Aca­pant­zingo, antes cono­cido pue­blo, hoy famosa colo­nia de Cuer­na­vaca, donde el Alcal­dito poco tiene que ver como auto­ri­dad…

Bien por los orga­ni­za­do­res y por quie­nes vayan a tener la opor­tu­ni­dad de echarse unos gór­go­ros, can­cio­nes y dis­fru­tar de los espec­tá­cu­los… ¡Ahí la deja­mos…! Para no des­viarme de rumbo, man­tengo la mira pre­sente en Cuer­na­vaca, donde los des­cui­dos y equí­vo­cos del Ayun­ta­miento y su Alcal­dito, sólo dejan entre­ver que la ciu­da­da­nía debe cui­darse y mucho, para no ser víc­tima de las tram­pas que ha dejado cre­cer la Comuna por la irres­pon­sa­bi­li­dad de sus encar­ga­dos en el bacheo que por doquiera tiene des­cas­ca­ra­mien­tos, hen­de­du­ras, baches, hoyan­cos y hasta soca­vo­nes; por el aban­dono de quie­nes ten­gan la res­pon­sa­bi­li­dad del man­te­ni­miento de ser­vi­cios en aguas pota­bles y aguas negras, cuyos des­bor­da­mien­tos apa­re­cen por dis­tin­tos rum­bos del muni­ci­pio, a lo cual debe sumarse el hun­di­miento, desa­pa­ri­ción o semi­des­truc­cio­nes de alcan­ta­ri­llas de cemento o metal y las rejas rom­pea­guas aflo­ja­das o sepa­ra­das en sus espa­cios de ins­ta­la­ción, lo cual prohíja tram­pas que pue­den cau­sar sim­ples daños y hasta ser mor­ta­les…

Tal es el caso del ciu­da­dano cuyo vehí­culo chocó con­tra una de estas alcan­ta­ri­llas tram­po­sas que ahora tie­nen deman­dado judi­cial­mente al Ayun­ta­miento por 600 mil pesos que todo parece indi­car, ten­drá que pagar la Comuna y frente a lo cual el abo­gado Gui­llermo Arroyo Cruz, Pre­si­dente del Tri­bu­nal de Jus­ti­cia Admi­nis­tra­tiva de More­los, con toda cla­ri­dad apa­re­ció en los medios de comu­ni­ca­ción para dejar asen­tado según inter­preté, que todos aque­llos que sufran daños en sus uni­da­des, su per­sona o acom­pa­ñan­tes por este tipo de des­cui­dos-tram­pas pue­den deman­dar a la muni­ci­pa­li­dad para que les resarza de los daños mate­ria­les, físi­cos y hasta psi­co­ló­gi­cos… ¡Ahí la tie­nen faci­lita y a su alcance los taxis­tas, ope­ra­do­res y per­mi­sio­na­rios de trans­porte de pasa­je­ros, car­gue­ros y la ciu­da­da­nía en gene­ral frente a la desar­ti­cu­lada comuna que pre­side el Alcal­dito (b) Uriós­te­gui…! ¡Ahí la deja­mos! ¡Hasta mañana que será un día más!

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Sobre el autor

Pablo Ruben Villalobos
Pvillalobos
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