Acuciosa, como siempre lo ha sido, mi compañera de la Prepa (1960-1961) Elvia Alanís Trujillo rescató amplio mensaje cuyo contenido me parece relevante como un buen servicio social para ellas y ellos a quienes les pueda ser de utilidad en la longevidad de su vida… He aquí el documento referido… “¡No estás enfermo, estás envejeciendo…! Algunas condiciones que se consideran enfermedades no lo son, sino signos de que el cuerpo está envejeciendo… -La mala memoria no es Alzheimer, sino un mecanismo de protección del cerebro que envejece; si olvida dónde dejó las llaves, pero puede encontrarlas usted mismo, no es demencia… -Caminar lentamente y tener piernas y pies inestables no es parálisis, sino degeneración ósea y muscular; la solución no es tomar medicamentos, sino moverse… -
El insomnio no es una enfermedad, el cerebro sólo está ajustando su ritmo; no tome pastillas de forma indiscriminada, la dependencia a largo plazo de pastillas para dormir y otros medicamentos que inducen el sueño aumenta el riesgo de caídas y deterioro cognitivo. Lo mejor para que las personas mayores puedan dormir es tomar más sol durante el día y mantener un horario regular… -Los dolores corporales no son reumatismo, sino una reacción normal al envejecimiento nervioso. Muchas personas mayores dicen: “Me duelen los brazos y las piernas ¿es reumatismo?”, es una conducción nerviosa lenta que lo amplifica, a esto se le llama sensibilización central, un cambio fisiológico común en las personas mayores; el ejercicio es la mejor opción en lugar de tomar medicamentos… -Colesterol: Las personas mayores tienen niveles de colesterol ligeramente más altos porque han vivido más tiempo. El colesterol es la materia prima para la síntesis de hormonas y membranas celulares, un nivel demasiado bajo puede reducir fácilmente la inmunidad… -
El envejecimiento no es una enfermedad, es un camino necesario… Vayan unas palabras para los mayores y sus hijos: Recuerda que no todas las dolencias son enfermedades. Muchas personas mayores tienen miedo de tener miedo. No se deje intimidar por los informes médicos o la mala publicidad… -Lo más importante para los hijos y demás familiares no es sólo llevar a sus padres al hospital, sino acompañarlos a caminar, tomar el sol, comer, hablar y conectarse con ellos. El envejecimiento no es el enemigo, es otra manera de vivir... ¡Pero estancarse sí lo es, mantente saludable…! Un oncólogo dijo: “La mediana edad comienza a los 50 años y debe terminar a los 70. La edad de oro comienza a los 70 y termina a los 80. La vejez comienza a los 80 años y termina a los 90. La longevidad comienza a los 90 años y termina después de la muerte”…
El principal problema de una persona mayor es la soledad. Por lo general, los cónyuges no mueren juntos, una viuda o un viudo se convierte en una carga para su familia, por eso es tan importante no perder el contacto con los amigos, reunirse y comunicarse con frecuencia, para no ser una carga para los hijos y nietos, que probablemente nunca lo dirán…
La recomendación es que no pierdas el control de tu vida. Esto significa: Decidir cuándo y con quién salir, qué comer, cómo vestirse, a quién llamar, a qué hora dormir, qué leer, con qué divertirse, qué comprar, dónde vivir… Porque si no puedes hacer todas estas cosas libremente y por ti mismo, te convertirás en una persona insoportable que será una carga para los demás… William Shakespeare dijo: “¡Siempre estoy feliz! ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie”. La espera siempre es una agonía. Los problemas no son eternos; siempre tienen una solución. Creemos que somos los culpables de nuestros problemas. Lo único para lo que no existe cura es la muerte… Antes de reaccionar, respira profundamente; antes de hablar, escucha; antes de criticar, obsérvate a ti mismo; antes de escribir, piensa bien; antes de morir, ¡Vive la vida más hermosa que puedas…!
La mejor relación no es con la persona perfecta, sino con alguien que ha aprendido y está aprendiendo a vivir de la manera más interesante y bonita posible; observa los defectos de los demás, pero también admira y alaba sus virtudes… Si quieres ser feliz, tienes que hacer feliz a alguien más. Si deseas algo, primero debes dar algo de ti mismo. Necesitas rodearte de gente buena, amable e interesante y ser uno de ellos… Recuerda, en los momentos difíciles, incluso con lágrimas en los ojos, levántate y di con una sonrisa: “Todo está bien, porque somos fruto de un proceso evolutivo”… Espero que algunas de estas recomendaciones puedan ser de utilidad para mis lectores longevos y sus familiares… ¡Gracias querida Elvia Alanís! ¡Hasta mañana que será un día más!
