Ir al contenido principal

Carta Abierta: Donación de reliquia al Museo de Arte Sacro Parroquia San Miguel Acapantzingo

Pablo Ruben Villalobos

La reli­quia… En esta segunda entrega, trans­cribo la narra­tiva que hace la maes­tra María Anto­nieta Her­nán­dez Llergo sobre la forma de cómo la reli­quia pasó a for­mar parte del legado de su fami­lia… He aquí su expre­sión: “Mi Tío el Licen­ciado Jesús Her­nán­dez Llergo, a sus 29 años formó parte del Ejér­cito Cris­tero con base en la Ciu­dad de Villaher­mosa, Tabasco, donde res­cató de la hoguera este Cristo que siguió for­mando parte del patri­mo­nio fami­liar…

En ese tiempo, los fede­ra­les que­ma­ban san­tos y libros reli­gio­sos en obe­dien­cia a la Ley Calles que inten­taba con­tro­lar las acti­vi­da­des de la igle­sia… Fue de esta manera que se hizo con­sis­tente el Cristo Doliente, como parte del patri­mo­nio de la fami­lia Her­nán­dez Llergo con un sig­ni­fi­cado espe­cial de devo­ción y con riesgo de la vida para algu­nos de los inte­gran­tes de la fami­lia… Este Cristo fue sus­traído de la Capi­lla de San­tiago Após­tol en el poblado de Tapi­ju­lapa, Muni­ci­pio de Taco­talpa en el Estado de Tabasco por la par­tida cris­tera donde mili­taba el Licen­ciado Jesús…

Ahí fue puesto en el altar de un impro­vi­sado Ora­to­rio de la refe­rida tropa cris­tera”… Por su parte, el res­tau­ra­dor Alberto Jimé­nez, direc­tor de la Casa de la Cul­tura en Jiu­te­pec, sólo rea­lizó una lim­pieza menor a esta reli­quia y refi­rió: “En las manos de este Cristo hubo un intento de res­tau­ra­ción hace más de una cen­tu­ria… Se trata de un Cristo per­te­ne­ciente al pri­mer ter­cio del siglo XVII (1630-1650), de estilo pura­mente barroco, tallado en madera de cedro el cual con­serva el paño de pureza o volato y el cen­dal anu­dado en el cos­tado… Sus ojos tie­nen la par­ti­cu­la­ri­dad de estar hechos de algún ele­mento vítreo…

En los flo­re­tes de la base aún se observa una fina capa de hoja de oro… El pedes­tal y la cruz son dos pie­zas inde­pen­dien­tes con dos cuñas de cedro para fijar­las que pro­ba­ble­mente fue­ron pues­tas pos­te­rior­mente… Mide 49 cen­tí­me­tros de altura por 21 cen­tí­me­tros de ancho… Pre­senta las hue­llas de las heri­das del mar­ti­ro­lo­gio que sufrió el cru­ci­fi­cado con ves­ti­gio de sus hilos san­gran­tes en ros­tro y cuerpo”… Hasta aquí el des­crip­tivo de don Alberto Jimé­nez y de la maes­tra

María Anto­nieta Her­nán­dez Llergo res­pecto del Cristo Doliente que ella y su fami­lia habrían de donar según se anun­ció en aque­lla comida del Con­sejo Cívico Ciu­da­dano y el Grupo More­los Cuauh­náhuac en marzo de 2025 al Museo de Arte Sacro de la Parro­quia de San Miguel Aca­pant­zingo, en Cuer­na­vaca, a cargo del párroco Daniel Gar­cía.

LA ENTREGA… El pasado jue­ves 7 de mayo se cum­plió con todo el pro­to­colo nece­sa­rio, la Solemne Cere­mo­nia de Dona­ción de la mul­ti­rre­fe­rida reli­quia al museo citado… Ahí estu­vi­mos el reci­pien­da­rio párroco, las donan­tes: María Anto­nieta Her­nán­dez Llergo, Mont­se­rrat y Roxana Pin Her­nán­dez en repre­sen­ta­ción de su fami­lia; los tes­ti­gos:

Pablo Rubén Villa­lo­bos Her­nán­dez y César Ville­gas Rivero, así como Laura Toledo Orihuela, Eli Angé­lica Bel­trán Jimé­nez, María de Jesús Jimé­nez, Bár­bara Bení­tez Ríos y Roberto Álva­rez San­do­val… El docu­mento de dona­ción dice a la letra lo siguiente: “Con toda aten­ción y res­peto, hace­mos entrega solemne de la pre­ciada Reli­quia de Cristo Cru­ci­fi­cado al Museo de Arte Sacro de la Parro­quia de San Miguel Arcán­gel ubi­cada en el poblado de Aca­pant­zingo per­te­ne­ciente al Muni­ci­pio de Cuer­na­vaca, que hon­ro­sa­mente Usted repre­senta, para que en este lugar tenga un espa­cio de pre­sen­cia per­ma­nente.

Esta entrega la hace­mos con carác­ter de Dona­ción Defi­ni­tiva, en ánimo de que pueda ser apre­ciada y dis­fru­tada por quie­nes visi­ten este Recinto y Museo. Desde luego, Auto­ri­za­mos que esta Reli­quia pueda ser revi­sada y de ser nece­sa­rio res­tau­rada por manos exper­tas para su mayor y mejor con­ser­va­ción.

Esta deci­sión está moti­vada y debi­da­mente res­pal­dada por las fir­mas de los fami­lia­res donan­tes y tes­ti­gos invi­ta­dos pre­sen­tes en este his­tó­rico e impor­tante acto de dona­ción”… Al tér­mino de la entrega, el párroco Gar­cía Flo­res nos invitó a la cere­mo­nia reli­giosa de la parro­quia con la pre­sen­cia de los feli­gre­ses de Aca­pant­zingo, donde públi­ca­mente se anun­ció y agra­de­ció de forma sig­ni­fi­cada la dona­ción del valioso Cristo Doliente, casi cua­tri­cen­te­na­rio… ¡Labor cum­plida! ¡Hasta mañana que será un día más! Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Sobre el autor

Pablo Ruben Villalobos
Pvillalobos
Ver biografía