A 32 años de distancia del magnicidio -asesinato de un personaje importante por su cargo o poderde quien fuera el candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República Luis Donaldo Colosio Murrieta, el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari presuntamente perpetró su muerte, tras aquel puntual e incriminatorio discurso del día 6 de marzo de 1994 que resonó en el Monumento a la Revolución y trascendió a la internacionalidad, cuando el extinto dejó para la posteridad su célebre frase: “¡Veo un México!”, a la cual agregó múltiples adjetivaciones señalativas por todos los abusos, errores, corruptelas y autoritarismo impuestos por el gobierno en turno de Salinas y sus antecesores…
De acuerdo con las informaciones del tiempo, esa oración con sus adjetivos encabritó en lo más profundo al perverso Presidente de la República, quien sin más, vio cumplidas sus disposiciones el 23 de marzo en Lomas Taurinas, perteneciente a Tijuana, Baja California, cuando abandonado por su Coordinador de Campaña, Ernesto Zedillo Ponce de León, en medio de la multitud torpemente permitida en torno al candidato, aparecieron el o los asesinos que a mansalva mataron a Colosio…
Las engañifas empezaron a partir de ese momento con respecto a quién había sido el asesino, por lo cual de inmediato se presentó ante los medios de comunicación a un fulano detenido de bigote, patillas y sangrante, mismo que después ya no coincidió en su imagen con el presunto homicida Mario Aburto,
quien fue presentado limpiecito, sin bigote y sin patillas ante la Vox Populi nacional… Los televidentes, las audiencias y los medios de comunicación del tiempo, trataron de dar explicaciones inentendibles, revueltas y confusas por lo que vino después para detener, consignar, acusar, encarcelar, enjuiciar y sentenciar a
Mario Aburto que aún sigue en los espacios penales que lo han mantenido como asesino de Luis Donaldo… Del otro presunto asesino presentado primeramente, jamás se supo nada de él ¿fue ultimado…? Desde aquel mes y año, lo mismo en los tiempos del PRI Gobierno con Salinas y luego con Zedillo; así como con los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón; después con el retorno del PRI
Enriquepeñista y peor aún, con la Cuarta Transformación del PRI-Moreno de Morena
López Obrador y aún en los tiempos del Segundo Piso con Claudia Sheinbaum, periódicamente en estos y esos tiempos a través de los años transcurridos, siempre se ha tomado el tema de Luis Donaldo Colosio Murrieta como ‘banderola’ política para los fines aviesos y convenencieros del Gobierno y el presidente en turno junto a los cuales como jauría y buitres se desparraman los adjuntos y cercanos de cada Partido y cada mandatario… Frente a todo este medrar tras el asesinato del priista Colosio, en el reciente aniversario de su muerte por asesinatomagnicidio -23 de marzo de 2026-, salió a la palestra en los medios de comunicación su hijo, en aquel entonces niño quien hoy como hombre de estado reclama y exige que lo del crimen de su padre deje de ser festón de apetito políticocavernícola, para medrar con todos los provechos que cada uno de ellos ha podido y quiere seguir sacándole al vergonzante tema de ese homicidio…
Colosio Riojas convocó y se puede interpretar ahora directamente a la Presidente de la República para no medrar -insisto y digo yo-, con la figura sacrificada de su padre… En un momento de posible sensibilidad humana, y a sabiendas de que se había cometido una posible injusticia, Luis Donaldo Colosio Riojas pidió a Claudia
“el indulto” para el presunto asesino Mario Aburto…
Y fue más allá, cuando hizo un llamado tanto al gobierno como a sus estructuras y se entiende también que a los mexicanos, para “sanar a México”… Esto último, se interpreta como el ánimo de promover que desde los espacios gubernamentales que tiene ahora como encargada a Claudia Sheinbaum se puedan exterminar las vilezas y perversidades acrecentadas que agobian a este país y a quienes aquí vivimos, pues no debemos olvidar que en sus tiempos como el peor Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador decenas de veces usó su desgastada expresión refiriéndose a los priistas y los panistas: “¡No somos los mismos ni somos iguales!”, lo cual en la práctica del ejercicio del poder del Pejelagarto y hasta en el Segundo Piso, resultaron ser no iguales, sino peores y en forma creciente más de lo mismo que en los tiempos de aquellos PriPanistas que ejercieron el Poder Gubernamental de México… ¡Ahí la dejamos, ojalá que las propuestas de Colosio Riojas puedan ser no sólo escuchadas, sino atendidas y aplicadas para bien de los mexicanos! ¡Hasta mañana que será un día más!
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
