El título de esta Columna parecerá raro a muchos de mis amables Lectores pero anticipo, no es ociosa… ¿Quién es Andrés Manuel y quién es Claudia…? Por la respuesta que doy, no descubro ni el hilo negro ni el agua tibia; simplemente uno es el Expresidente que impuso su Cuarta Transformación con todas las promesas fallidas, ajustes y desajustes que hemos vivido y sufrido y desde luego, con los muy contados aciertos frente a la inmensa cantidad de trapacerías -fraudes, engañifas, estafas, artificios, corruptelas, opacidades, omisiones, encubrimientos y quien sabe cuántas truculencias más-, que perversamente dejó a lo largo de su sexenio para ser, según parece el peor Presidente de la República, etapa tras la cual envilecido por su poder llegó a su término y él, sólo él decidió y dejó sembrada como Candidata a su sucesora en la Presidencia de la República… Claudia Sheinbaum Pardo luego de ser Gobernadora de la Ciudad de México, apareció como única mujer del Partido Morena junto con 5 ó 6 más de los entonces significados funcionarios del Gabinete Lópezobradorista y un legislador colado, quienes fueron investidos como “corcholatas” por el Peje, para que mañosamente, el proceso político designatorio de ese Partido se pintara como un acto democrático que como ya lo asenté, fue decisión unipersonal del habilidoso Pejelagarto que tuvo como destino a la actual Mandataria del País Claudia Sheinbaum, posiblemente para él la más sumisa, leal o abyecta para su tranquilidad como Expresidente… A un año y medio de distancia de haber cumplido con el ritual de la entrega de la Silla Presidencial entre Andrés y Claudia, la otra pregunta que hago tampoco es ociosa… ¿Quién tiene mayor presencia cuantitativamente entre la población mexicana, Andrés Manuel o Claudia...? Según las encuestas reales o manipuladas y los encuestívoros objetivos, opositores o pagados, la mayor popularidad sobre todo entre los ‘chairos’, que son los seguidores y aplaudidores tanto del Peje como de Sheinbaum, los números favorecen a
Andrés Manuel López Obrador, por lo cual si bien es cierto que como Presidente de la República Claudia tiene un alto porcentaje de aceptación como Mandataria de este País, también cierto es que como fantasma de ella se sigue sintiendo la presencia del Pejelagarto… Ni modo, todo parece indicar que
Claudia no ha logrado sacudirse esa hegemónica sombra porque incluso, se siente y se le ve como protectora de todo lo que mal huela por lo López y a lo López Obrador… ¿Quién manda y quien gobierna este País llamado México…? En el ‘sottovoce’, o “a la chita callando”, como dice el pueblo o aquel latinazgo de la “vox populi-vox Dei”, que es la Voz del Pueblo o Voz de Dios, en los comentarios hogareños, de convivencias sociales, corrillos de café, restauranteros y cantineros, así como en los pasillos del poder en todas las municipalidades del País en los tres niveles de los gobiernos de los estados y hasta en los tres también del Gobierno de la República, la respuesta a esta cuestionante, mayoritariamente es:
Claudia gobierna el País pues como Presidente tiene la responsabilidad de conducir los destinos de México y los mexicanos, por los senderos, donde por ahora según nos damos cuenta tortuosamente transita y se bambolea en el mar de las turbulencias estatales, nacionales e internacionales este barco llamado México, asediado en lo interno por los partidos políticos de oposición y sus integrantes; por el crimen organizado o desorganizado que tiene como distintivo mayor el del narcotráfico que por desgracia entre los múltiples temas torales que debe cumplir un buen gobierno, vivimos bajo la égida tortuosa de los conflictos y problemas económico financieros que sacuden al gobierno y los mexicanos; la grave circunstancia negativa que sufrimos los habitantes de este País por la salud; la educación manoseada y manipulada por ideas e ideologías ajenas a nuestra idiosincrasia; la perversidad de los huachicoleros saqueadores de energéticos y recursos financieros por miles de miles de millones de dólares y por quién sabe cuánto más por el estilo de esas irresponsabilidades gubernamentales, entre las cuales la mayor desgracia que lastima y lacera tortuosamente en grado de terror, es la inseguridad creciente que a diario deja vestigios de sangre a lo largo y ancho del País donde los asesinados se suman por decenas de miles entre la 4T y su Segundo Piso, aunque ahora esos muertos pretenden encubrirse bajo el engaño de los desaparecidos o los muertos por quien sabe qué males o enfermedades… ¡Hay más, mucho más que se puede cuestionar, pero por ahora ahí la dejamos y estaremos al pendiente…! ¡Ojalá y Claudia ‘dé un golpe de timón’ para que no sólo tenga el gobierno sino también el mando! ¡Hasta mañana que será un día más!
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