El esperado regreso del K-pop a China, tras casi diez años de restricciones, se ha atrasado. El grupo surcoreano Kep1er iba a presentarse en septiembre en el Fujian Meeting Hall de Fuzhou, provincia de Fujian, marcando lo que sería el primer concierto de K-pop en territorio chino desde 2016. Sin embargo, el evento fue pospuesto debido a "circunstancias locales inevitables", según informó la agencia del grupo, WakeOne.
La promotora china Aying Company también confirmó la cancelación a través de un comunicado, atribuyéndola a "factores externos imparables". A su vez, el organizador local Tianyu Shidai explicó que la reciente oleada de "rumores e información falsa sobre artistas extranjeros actuando en China" ha generado un intenso debate social y afectado la percepción pública, lo cual habría influido en la decisión.
Este concierto, que esperaba reunir a alrededor de 1.000 fanáticos en una convivencia especial, había generado esperanza entre los seguidores del K-pop y los observadores internacionales, ya que podría haber significado una señal de flexibilización por parte del gobierno chino ante la prohibición no oficial sobre el entretenimiento surcoreano, impuesta desde 2016 tras el despliegue del sistema antimisiles THAAD en Corea del Sur.
Desde entonces, a pesar de la enorme popularidad del K-pop, los artistas surcoreanos han enfrentado severas restricciones en China. Solo en contadas ocasiones se han permitido eventos puntuales, como las reuniones de fans o las paradas de la gira Born Pink de BLACKPINK en ciudades como Shanghái, Shenzhen, Wuhan y Chengdu.
El futuro del concierto de Kep1er en China sigue siendo incierto. No se ha confirmado si será reprogramado o cancelado definitivamente. La apretada agenda del grupo, que iniciará su gira Into the Orbit: Kep1asia el próximo mes en Seúl con paradas en Fukuoka, Tokio y Kioto, complica aún más la posibilidad de retomar el evento en China.
A pesar de este traspié, hay señales alentadoras. Este año se anunció una edición del Dream Concert, el festival de K-pop más grande de Corea del Sur, que se celebrará próximamente en el estadio deportivo de Sanya, en Hainan, con capacidad para 40.000 personas. Aunque los detalles siguen siendo escasos, el anuncio es visto como otro posible indicio de apertura.
Además, la gigante del entretenimiento surcoreano SM Entertainment reveló recientemente su intención de retomar actividades en el mercado chino mediante una alianza estratégica con Tencent Music Entertainment. Según su director ejecutivo, Cheol-hyuk Jang, esta colaboración abarca desde distribución musical hasta la organización de conciertos, planificación de contenido y análisis de datos de fans.
El restablecimiento de las relaciones culturales entre China y Corea del Sur no solo permitiría el regreso del K-pop al país, sino también beneficiaría a los artistas de origen chino que integran grupos surcoreanos, facilitando su participación en actividades locales. Por ahora, solo queda esperar la postura que tomará China ante este tema, que sigue siendo tan cultural como políticamente sensible.
