Cuernavaca.- El clamor por la tranquilidad volvió a retumbar con fuerza en el corazón del estado. Entre siete mil y ocho mil personas participaron este sábado en la décima segunda Caminata por la Paz que convocó la Diócesis de Cuernavaca, jornada que reunió a familias, colectivos, parroquias y ciudadanos en un recorrido con oraciones, cantos y llamados para frenar la violencia.
La respuesta de los morelenses desbordó las expectativas de los organizadores en un contexto social que urge de soluciones prontas. Vestidos de blanco y con banderas del mismo color, los niños, jóvenes y adultos mayores recorrieron las principales calles de la capital con imágenes religiosas, cruces y mensajes de esperanza.
El contingente civil salió desde la parroquia de Nuestra Señora de los Milagros, en Tlaltenango, y avanzó por distintos puntos de la ciudad. La marea blanca se extendió por la avenida Emiliano Zapata, atrayendo las miradas y el respeto de comerciantes y automovilistas.
Víctimas de la delincuencia encabezan el reclamo
La movilización civil y religiosa civil tuvo al frente a familiares de víctimas de desaparición y homicidio. Los ciudadanos que observaron el paso del contingente aplaudieron a los colectivos en una muestra de profunda empatía social.
Durante el trayecto también circularon vehículos con grupos musicales que interpretaron alabanzas y música religiosa. Los miles de feligreses respondieron con cantos y consignas pacíficas, exigiendo un cambio inmediato en las condiciones de seguridad locales.
El trayecto, que transcurrió sin incidentes, demostró la organización de los morelenses ante la crisis que lacera a los municipios de la entidad. Las consignas se mantuvieron firmes en la exigencia de justicia y protección del tejido social.
El llamado del obispo Ramón Castro
Al llegar a la parroquia de San José El Calvario, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, realizó una oración dedicada a madres buscadoras. El jerarca católico pidió acompañar a los hogares que enfrentan desapariciones y la pérdida de seres queridos.
Con el lema “Regresa a Casa. Juntos podemos reconstruir la paz”, la movilización concluyó en la Catedral de Cuernavaca. En el histórico atrio, los asistentes reiteraron llamados para recuperar la tranquilidad de las familias.
Los feligreses e integrantes de la sociedad organizada concluyeron el acto litúrgico reafirmando su compromiso de mantener la exigencia pacífica pero firme ante las autoridades del estado.
