San Diego.- Un brote bacterial estomacal afectó a más de 300 reclutas marinos en Marine Corps Recruit Depot en San Diego, informaron autoridades militares estadunidenses.

Con la mayoría de los casos vinculados a la bacteria E. coli productora de toxina Shiga, los médicos están tratando a 302 pacientes de entre los más de cinco mil 500 aspirantes que reciben capacitación en Marine Corps Recruit Depot.

"Nuestro enfoque inmediato es identificar, aislar y tratar a los reclutas que presentan síntomas", dijo el general brigadier William Jurney, comandante tanto del depósito como de la Región Occidental de Reclutamiento del Cuerpo.

"Estamos trabajando para identificar la causa de la enfermedad, asegurándonos de que nuestros reclutas afectados puedan regresar a la capacitación lo antes posible y de que no se influya en la capacitación continua de los reclutas", añadió.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que la bacteria enferma a 265 mil estadunidenses anualmente, desencadenando tres mil 600 hospitalizaciones y 30 muertes.

Los síntomas generalmente incluyen dolorosos calambres estomacales, diarrea que puede volverse sanguinolenta, fiebre moderada y vómitos.

Mientras la mayoría de las víctimas se recuperan en una semana, algunas infecciones pueden amenazar vidas. Entre el 5.0 por ciento y el 7.0 por ciento de los pacientes desarrollan síndrome urémico hemolítico, una forma de insuficiencia renal, según los CDC.

La bacteria fue identificada en los reclutas tanto en el depósito como en Edson Range en Camp Pendleton a partir del miércoles de la semana pasada, pero el número de casos aumentó el lunes, dijeron las autoridades.

Unos 10 reclutas fueron transportados a un hospital no divulgado fuera de la base para recibir atención adicional. "Se prevé que entrenarán pero no estamos seguros de cuándo sucederá eso", dijo el portavoz del depósito, Steven H. Posy.

Los miembros de la familia serán notificados si la enfermedad retrasa la fecha de graduación de un recluta y ningún instructor u otro personal de base parecen haber contraído la enfermedad, agregó.

Mientras los investigadores continúan buscando la fuente del contagio, los comandantes han puesto en cuarentena a los reclutas enfermos de aquellos que aún tienen síntomas, ordenaron un mayor lavado de manos y garantizaron un saneamiento adecuado en todas las áreas de entrenamiento, puntualizaron las autoridades.

La Unidad de Medicina Preventiva del Centro Médico Naval de San Diego también realizó inspecciones de los barracones, los comedores y las áreas comunes en todo el depósito.