Bajo la Lupa: Lamentable

Deportes
Arturo Brizio
ARTURO BRIZIO CÁRTER

Final­mente, rodó la pelota para dar por ini­ciado el Mun­dial 2026. Toco al majes­tuoso esta­dio encla­vado en Cal­zada de Tlal­pan, alguna vez Azteca, otra Gui­llermo Cañedo, por cosas de la mer­ca­do­tec­nia Banorte y por las pille­rías de la FIFA, hoy deno­mi­nado Ciu­dad de México.

El tri­co­lor ante Sudá­frica, ree­ditó la aper­tura esce­ni­fi­cada en el 2010, donde los “Bafana, Bafana” fun­gie­ron como anfi­trio­nes y que ter­minó con un empate a gol por bando.

His­tó­ri­ca­mente, han sido pocos los equi­pos del lla­mado “Con­ti­nente negro” que han estado pre­sen­tes en juego inau­gu­ral, empe­zando por­que, como tal, con cere­mo­nia y todo el verso, fue hasta 1966, en Ingla­te­rra, donde arrancó la Copa con un solo par­tido. Fue­ron los bri­tá­ni­cos encar­ga­dos de hacer los hono­res a la “Garra cha­rrúa” del cua­dro de Uru­guay.

La tra­di­ción era que el equipo local abriera las hos­ti­li­da­des.

Para México 70, la escua­dra azteca reci­bió a la enton­ces Unión Sovié­tica, empa­tando sin goles.

A par­tir de 1974 en Ale­ma­nia, fue el cam­peón rei­nante quien comen­zaba la bata­lla y esto pre­va­le­ció hasta devol­ver el honor a la loca­lía, siendo pre­ci­sa­mente el citado duelo entre afri­ca­nos y azte­cas.

El pri­mer equipo de aque­llos lares en, de manera ofi­cial patear el balón en el naci­miento del evento fue Egipto, en Ita­lia 1934, haciendo un digno papel ante Hun­gría, aun­que mor­die­ron el polvo al son de cua­tro por dos.

Pasa­ron muchos años, para que en Ita­lia 90, el monarca Argen­tina, sal­tara a la grama ante Came­rún. Ante el estu­por gene­ra­li­zado, un cabe­zazo de Fran­cois Oman Biyik, liquidó a los pam­pe­ros, que luego juga­rían y per­de­rían, la Gran Final.

En Corea-Japón el telón se des­co­rrió con Fran­cia y Sene­gal. El “Afri­ka­corps” sor­pren­dió tirando a la lona al cam­peón, igual, por la mínima dife­ren­cia.

Y en 2010, ya lo comen­ta­mos, Sudá­frica y México empa­ta­ron.

Este equipo es el más malo que ha jugado una inau­gu­ra­ción de Copa del Mundo.

Limi­tado en su accio­nar, lejos de la for­ta­leza física que los carac­te­riza racial­mente, dis­traí­dos en la marca, rega­lando balo­nes increí­bles, como el que dio ori­gen al pri­mer tanto verde, en fin, un ver­da­dero desas­tre.

Sin embargo, lo peor, no pasa por ellos.

Tiene que ver con el pobre accio­nar de los diri­gi­dos por Javier Agui­rre.

Ante un equipo tan limi­tado en todo sen­tido, al que le haces un gol tem­pra­nero, con todo a tu favor, que se queda con diez ape­nas a los cinco minu­tos del segundo tiempo, no tanto el mar­ca­dor, sino la forma de jugar, debe sem­brar muchas dudas.

Del arbi­traje, me pare­ció el típico juez que sale a “coyo­tear”.

Amo­nesta correc­ta­mente a Aaron Mokoena, pero luego com­pensa al mos­trar ama­ri­lla a Brian Gutié­rrez. Deja con nueve a la visita por lla­mado del VAR y echa de la can­cha, injus­ta­mente, a César Mon­tes por malo­grar una supuesta opor­tu­ni­dad mani­fiesta de gol.

Me atrevo a ase­gu­rar que los pai­sa­nos de Nel­son Man­dela se irán a casa sin cose­char un solo punto.

El nivel fut­bo­lís­tico de ellos, pero tam­bién de los nues­tros, me pare­ció…lamen­ta­ble.