El futbol mexicano se ha caracterizado por tener valiosos elementos no nacidos en nuestra nación.
En la memoria guardo a los mundialistas brasileños Edvaldo Izidio Neto “Vavá”, quien jugó para el América, Waldir Pereira “Didí”, enfundado en la casaca de los “Tiburones rojos” del Veracruz y Mauro Ramos, liderando la defensa del Toluca, todos ellos allá por los años 60.
Argentinos mundialistas en Inglaterra 66 fueron Aníbal Tarabini y Jorge Solari, quienes ficharon para el Torreón y años más tarde, el capitán Rafael Albretch vino para ser campeón con el León y tuvo su paso por el Atlas, siendo un inconmensurable y efectivo cobrador de penales.
En el ocaso de su carrera, el astro portugués Eusebio da Silva vino a jugar al Monterrey y tras el rotundo fracaso del tricolor en Argentina 78, la directiva azulcrema trajo al nido de Coapa a Dirceu Guimares, recordado por la frase: “yo entrego balones y ellos me devuelven sandías”.
La lista es enunciativa y seguramente usted recordará a otros mundialistas y astros llegados de otras tierras. Sin ir más lejos, nos acaba de dejar Sergio Ramos y Tigres cuenta con la figura y personalidad del campeón del mundo con la albiceleste, Ángel Correa.
Bueno, pues el asunto está para comentar la cantidad de jugadores extranjeros que la LigaMx aportará para el Mundial que está por arrancar.
Catorce foráneos estarán con su selección, esperando que todos y cada uno de ellos, lo haga como titular.
La “Celeste”, dirigida por Marcelo “loco” Bielsa, puso en el listado definitivo a los “mexicanos” Santiago Mele, arquero de Rayados, a Rodrigo Aguirre de Tigres y a los americanistas Sebastián Cáceres y Brian Rodríguez.
Panamá lleva a cuatro futbolistas de nuestra Liga, Adalberto Carrasquilla, puma, José Luís Rodríguez de Juárez, Yoel Bárcenas del desaparecido Mazatlán y el leonés Ismael Díaz.
Los atletas ecuatorianos que participarán en el Grupo “E”, son Enner Valencia de los Tuzos, Pedro Vite, subcampeón con Universidad y el xolo Jackson Porozo.
Willer Ditta, defensor del campeón Cruz Azul vestirá la camiseta de Colombia, así como su paisano, guardameta rojinegro, Don Camilo Vargas.
En uno de esos casos de realismo fantástico, que solo pueden ocurrir en nuestro balompié, a los federativos nacionales jamás les pasó por la mente el sugerir al director técnico en turno, convocar y de esa forma “amarrar”, dicho coloquialmente, a un extraordinario futbolista, 100 % elegible, como Alejandro Zendejas.
Pues nada, que los gringos se pusieron buzos, lo llamaron y alinearon en un partido oficial con la selección mayor de las barras y las estrellas y colorín colorado, en su camiseta quedó enfundado.
Alejandro se ha convertido en motor y pieza clave con la Águilas del América y tendrá mucho para entregar con su equipo nacional.
Habrá que esperar como le va a cada una de sus selecciones, pero es indudable el talento que aportarán, en sus diferentes posiciones, este grupo de…forasteros.
