La presente Liguilla del campeonato mexicano de Primera División, ha estado marcado por dos factores: la intensidad de los encuentros y la polémica arbitral.
América y Pumas fue el más claro ejemplo. Cuatro penales sancionados a favor de los de Coapa, una alineación indebida, un cambio fantasma que, por arte de magia, (y del borrador usado por quién sabe que mano), desapareció, nos habla de una preocupante falta de atención a los problemas que se pueden generar en la cancha y, peor aún, fuera de ella.
En el juego de vuelta, las Águilas estuvieron a punto de avanzar gracias a un muy dudoso tiro desde los once pasos.
En los últimos minutos y con el global empatado a seis tantos por bando, en el área universitaria se produjo la acción que le comentaré a continuación: Un balón por elevación, es enviado al área. Ángel Azuaje, defensor puma, levanta de más la pierna en una pelota ideal para disputarse con la cabeza. Ramón Juárez, lanzado al ataque, busca el remate. El árbitro César Ramos Palazuelos pita penal.
La realidad es que existió falta más no penal. Lo conducente fue sancionar un tiro libre indirecto.
Dios es árbitro, lo he dicho siempre y gracias a Él, Henry Martín lo pateó de forma por demás defectuosa.
Si América hubiera calificado de esa forma, el escándalo sería mayúsculo y el descrédito total.
Pues resulta que los responsables del cochinero en el juego de ida, Luís Enrique Santander como central y Maximiliano Quintero en su carácter de cuarto oficial y a quien corresponde el orden en los cambios, fueron premiados con una designación en Semifinales.
Sin ningún concepto del tacto ni justificación, mandaron al irapuatense Santander, otra vez con Pumas, solo que ahora frente a Pachuca.
Obvio, se les vino el mundo encima y tuvieron que cambiarlo, ahora enviando a Ismael Rosario López Peñuelas.
En el Cruz Azul ante Chivas mantuvieron al veracruzano Quintero y la verdad, le quedó grande el partido. Con un penalti sumamente discutible, le dio vida al azul.
La pregunta sería, parafraseando al “Divo de Juárez”, ¿pero qué necesidad?
Existen otras opciones, como Oscar Mejía, confiable al cien o Daniel Quintero, con gafete de FIFA y a quien no han utilizado. Al juego de vuelta, de Chivas ante la Máquina Celeste, está cantado que, otra vez, ira a la “operación limpieza”, el mundialista César Ramos.
El problema radica en la vuelta del cuadro auriazul ante los Tuzos. Esto, claro, dependerá de como se desarrolle el juego que, para cuando usted lea esta colaboración, ya sabremos el desenlace.
Hoy, parece una moda hablar de arbitraje, de consignas, conspiraciones y tratos secretos para hacer o deshacer campeones. No es nuevo ni nuestro. Solo echar una miradita a lo que sucede en España con Real Madrid y las desafortunadas, (y lunáticas), declaraciones de su presidente, Florentino Pérez.
Pero resulta claro que hay que ser cuidadosos con los nombramientos, para no incurrir en el … desaseo.
