Cuernavaca, Morelos.- El panorama del mercado laboral en Morelos arranca el año con serios contrastes y una notable presión para los ciudadanos que buscan el sustento diario.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, el estado registró un incremento en el desempleo, aunque paradójicamente la informalidad laboral dio una tregua.
Durante este primer trimestre de 2026, la Población Económicamente Activa (PEA) en la entidad alcanzó las 914 mil personas, reflejando una mayor participación de los ciudadanos en la economía local.
El desempleo gana terreno en el estado
A pesar de que hay más personas activas, la población desocupada escaló a 18 mil personas en el territorio morelense. Esto fijó la tasa de desocupación en un 1.9 por ciento.
Este porcentaje supera los registros del año anterior, lo que confirma que conseguir un puesto de trabajo formal o estable se ha vuelto una tarea más compleja en los municipios del estado.
Por otro lado, los trabajadores subocupados, es decir, aquellos que tienen la necesidad y disponibilidad de laborar más horas, disminuyeron a 25 mil personas, situándose en un 2.7 por ciento.
Caen los puestos en el sector comercio
La economía de la entidad sufrió reconfiguraciones importantes en sus principales motores. El sector del comercio fue el más afectado al registrar la pérdida de 15 mil empleos.
En contraste con la caída del comercio, la industria manufacturera, los restaurantes y los servicios de alojamiento rescataron cifras al reportar incrementos en su contratación.
Respecto a la informalidad laboral, uno de los talones de Aquiles de la economía estatal, la tasa bajó a 63.6 por ciento, mientras que la medición ampliada descendió al 60.3 por ciento.
Alertan por peores condiciones de trabajo
El dato que más enciende las alarmas para los especialistas y los trabajadores es el deterioro de la calidad del empleo y los ingresos en el estado.
La tasa de condiciones críticas de ocupación se disparó de forma alarmante hasta alcanzar el 42.6 por ciento, una cifra muy superior al 26.8 por ciento reportado el año previo.
Esto significa que casi la mitad de los trabajadores morelenses enfrentan largas jornadas laborales combinadas con ingresos económicos que resultan insuficientes para el costo de vida actual.