Que no habría aumento de tarifa en el Sistema Colectivo de Transporte, las rutas, pues. Cualquier discusión sobre un ajuste en la tarifa estaría condicionada a la modernización de las unidades. O sea, primero combis y microbuses nuevos, y luego la discusión por el incremento tarifario.
¡Fuera carcachas! Esto sucedió en marzo pasado, y la noche del martes anterior, el anuncio de que la tarifa mínima del transporte público subirá tres pesos a partir del 1 de julio próximo, por lo que el pasaje aumentará de 10 a 13 pesos. La Federación Auténtica del Transporte (FAT) pretendió hasta catorce pesos, no diez, como estaba la tarifa, que, comparada con otros estados, ya era demasiado alta…
La historia contada en este espacio más de una vez, viene a cuento: De 40 centavos que costaba un pasaje en las postrimerías de los años cincuenta y 45 en los sesenta, escaló a 50, 60 y 70 centavos. Cinco años después llegó a $ 1.50, como consecuencia de la primera devaluación del peso en el gobierno nefasto de Luis Echeverría Álvarez. Se acercaba el final de los ochenta cuando el pulpo camionero dio la última boqueada.
Databa de fines de los setenta, monopolizado por el zar del transporte de Guerrero, Jesús Escudero, un multimillonario con autobuses de pasaje urbano en Acapulco y gente, se decía, del cacique del priismo guerrerense Rubén Figueroa Figueroa. En Morelos, Escudero les compró autobuses y concesiones a los dueños de las líneas de camiones urbanos y suburbanos Chapultepec, Urbanos y Emiliano Zapata.
En 1979-80, los usuarios de Cuernavaca y municipios aledaños estaban hartos de que los permisionarios del transporte urbano subieran las tarifas cada vez que les daba la gana. Los transportistas estaban coludidos con funcionarios corruptos. De pronto convertidos en concesionarios, los choferes de taxis y autobuses urbanos empezaron a recorrer las calles con lo primero que tuvieron a la mano: coches a manera de taxis “peseros”, como había en el entonces Distrito Federal, viejos la mayoría, y combis usadas que los usuarios aceptaron de buen talante.
Creadas como el Sistema de Transporte Colectivo por el entonces gobernador Lauro Ortega Martínez, sorteada una parte de las concesiones en el desaparecido cine Ocampo (el hoy Teatro de la Ciudad) a choferes de taxis, otra parte a permisionarios de los antiguos autobuses de servicio urbano de pasajeros y una tajada más del pastel a las dirigencias de la CTM y el SNTE que fundaron las rutas obrera y escolar…
Aspira a la alcaldía de Cuernavaca Lucía Meza Guzmán, quien años atrás pretendió la candidatura del partido Morena a la gubernatura del estado de Morelos. La lista de pretendientes es larga: Víctor Mercado, Meggie Salgado, Édgar Maldonado, Juan Ángel Flores, Jorge Meade González Daniel Martínez Terrazas, este último por el PAN. Cuernavaca es uno de los pocos municipios en México donde el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no ha sido gobierno… (Me leen mañana).
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