En Yautepec abundan las motocicletas; llenan el paisaje. ¿Tiene el récord del municipio mexicano con más motos? Quizás. El hecho es de que nueve de cada diez motociclistas conducen sin casco. Ha sucedido por años sin que sean ser infraccionados por policías de vialidad. Y eso también es noticia. Pero no más.
El Ayuntamiento hará realidad la frase de la motocicleta segura, haciendo respetar el reglamento que establece el uso obligatorio del casco, tanto para el conductor como para el acompañante. La cantidad de motocicletas ilustra la importancia del trema. De acuerdo a la Secretaría de Movilidad y Transporte, del año 2019 al 2024 hubo un incremento del 304.871 por ciento en la cifra de motocicletas que ruedan en Morelos. Había 39,361 y en 2024 120,000, es decir, tres veces más.
Los números sustentan la importancia de la determinación del alcalde de Yautepec, Eder Alonso Gutérrez, por hacer respetar la obligatoriedad del uso del casco, tanto para el conductor como el acompañante. De sobra es sabido que usar casco salva vidas; las cifras son elocuentes.
La Ciudad de México es la urbe con el mayor número de motocicletas registradas en el país, superando las 820 mil unidades en circulación. La localidad con más motocicletas en el mundo es Ciudad Ho Chi Minh (antiguamente conocida como Saigón), en Vietnam. Allá la cantidad de motos superan con mucho a los automóviles; son el principal medio de transporte para sus poco más de seis millones de habitantes. Otra cosa del todo diferente son los “bikers”. Desafortunadamente la emoción de la adrenalina por la velocidad suele convertirse en tragedia.
Sucedió el domingo 15 de agosto de 2021. En una sucesión de accidentes de coches y tráileres que se desencadenó a lo largo de unos dos kilómetros de la autopista México-Cuernavaca, a la altura de Fierro del Toro murieron seis motociclistas, entre ellos una mujer de 20 años. Uno de los muchachos que resultó ileso declaró que manejaban a 250 kilómetros por hora. Provenientes de la Ciudad de México, los sábados, y con más los domingos, docenas de motociclistas se reúnen en Tres Marías. Conducen con osadía por la carretera federal y la autopista, pasan rosando los automóviles, rujen de ida a vuelta a la capital, son adictos a la adrenalina, a las curvas y la velocidad. El rugir de los motores y los gritos acabaron por volverse “normales…
En Morelos el Código Penal establece como un agravante el uso de motocicletas para cometer un homicidio. El decreto subraya la evidencia de que las motocicletas son comúnmente utilizadas en delitos de robos y en otros actos ilícitos perpetrados en lugares públicos que facilitan la huida de los criminales. Este modus operandi permite a los delincuentes moverse rápidamente sin dejar evidencia clara, de manera que pueden cubrir sus identidades. En muchos casos, los motociclistas del crimen organizado llevan cascos u otro tipo de prendas que ocultan su rostro, lo que dificulta la identificación visual.
Este fenómeno ha crecido hasta representar un gran problema de seguridad pública nacional. Morelos es una de las primeras entidades con el mayor número de asesinatos, y uno de los medios que ha permitido a los sicarios la proliferación y la impunidad es el uso de motocicletas. Los sicarios pueden acercarse a las víctimas de manera sorpresiva. Una vez que cometen el delito escapan rápidamente entre el tráfico, por parajes estrechos y en sentido contrario, haciendo imposible su ubicación y detención por los cuerpos de seguridad pública... (Me leen el lunes).