La historia del alcalde de Jiutepec, Eder Rodríguez Casillas, se parece al caso de Raúl Tadeo Nava, quien, salvado por un amparo, nueve años atrás había sido destituido de la presidencia municipal de Cuautla. En este sentido la nota del Diario de Morelos es elocuente.
La síntesis: Eder Rodríguez fue vetado del evento presidencial con Claudia Sheinbaum. Su ausencia del presídium — sin explicación oficial alguna— instaló una pregunta que nadie quiso responder en el evento: ¿por qué el edil de la sede no estuvo al lado de la mandataria federal? Eder Rodríguez Casillas, alcalde de Jiutepec, no fue requerido para la inauguración del Hospital Regional del IMSS Bienestar celebrada en su propio municipio, en un acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La escena no pasó desapercibida, por su contexto político y de seguridad. La exclusión encendió las alarmas entre los asistentes que de inmediato recordaron las señales que la federación suele enviar antes de actuar políticamente...
El fantasma de Cuautla y los nexos criminales. El antecedente más cercano lo protagonizó el entonces alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, quien en mayo de 2025 tampoco fue integrado al presídium de un acto federal realizado en la llamada ciudad de los balnearios. Un año después, en mayo de 2026, Corona Damián enfrenta una orden de aprehensión por presuntos vínculos con grupos criminales. Actualmente se encuentra prófugo de la justicia. El paralelismo no ha pasado desapercibido para los analistas. Mientras Rodríguez Casillas llega en este momento con un perfil que genera incomodidades en el Palacio de Gobierno, el municipio de Jiutepec registra denuncias constantes por delitos de alto impacto que azotan a la población.
Escribí en abril de 2017. Destituido el alcalde de Cuautla, Raúl Tadeo Nava, porque no pagó un laudo de 726 mil pesos, continuaba en el cargo gracias a que la justicia federal le otorgó una suspensión provisional.
De acuerdo a la síndica Denisse Arizmendi Villegas, ella y el alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, estuvieron a punto de ser destituidos por no pagar un laudo, pero fueron salvados por un amparo.
Esto coincidió con que la Feria de la Primavera fue suspendida unos días, cuando en lugar de dos semanas sólo duró una, cancelada por la empresa Grupo GB tras el
asesinato del joven Juan Manuel García Bejarano. Fue un hecho lamentable e inédito en la historia de Cuernavaca que ahuyentó a los feriantes del recinto de Acapantzingo. En esa ocasión escribí en el Atril: En una analogía macabra, la feria murió la misma noche de abril de 2017 cuando fue asesinado el organizador del festejo, el joven de 24 años Juan Manuel García Bejarano.
Pocas horas antes de que fuera inaugurada, un gatillero le arrebató la vida en la avenida Plan de Ayala, cerca del cruce con Teopanzolco. García era uno de los jinetes de la cabalgata que promovía la feria. Los testigos contaron cinco balazos; narraron que el sicario arrojó el arma al piso y corrió en sentido contrario a la circulación vehicular, pero fue detenido... (Me leen mañana).
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