Ir al contenido principal

El exgo­ber­na­dor de More­los y exal­calde de Cuer­na­vaca, Ser­gio Estrada Caji­gal, recu­peró ayer la liber­tad. Estuvo dos años preso en Can­cún. En el momento de ser apre­sado era can­di­dato a dipu­tado fede­ral por la alianza Fuerza y Cora­zón por México. Se encon­traba bajo res­guardo domi­ci­lia­rio por seis meses, en su vivienda de Cuer­na­vaca. Expre­si­dente muni­ci­pal de Cuer­na­vaca y exgo­ber­na­dor de More­los, Estrada fue dete­nido la noche del vier­nes 24 de mayo de 2024 en su casa de la capi­tal more­lense. A las once pm publicó un video en redes socia­les, infor­mando que afuera de su casa se encon­tra­ban unos poli­cías de Can­cún, para noti­fi­carle que sería dete­nido y tras­la­dado al bal­nea­rio del Caribe mexi­cano. El 27 de noviem­bre del 2021 Karla Ale­jan­dra Carri­llo había acu­sado a Ser­gio Estrada de vio­len­cia fami­liar. Como “prueba” pre­sentó una entre­vista perio­dís­tica en la que Ser­gio la había denun­ciado por el delito de extor­sión agra­vada. Lo que siguió fue una cierta suerte de enredo judi­cial. En Quin­tana Roo, el delito de vio­len­cia fami­liar está tipi­fi­cado en el artí­culo 176 del Código Penal, que se con­fi­gura cuando se come­ten actos de agre­sión, con­trol o domi­nio sobre una per­sona con la que se tiene un vín­culo fami­liar. El artí­culo 343 señala el tiempo en pri­sión, equi­pa­rado asi­mismo a la vio­len­cia fami­liar, pero san­cio­nando con seis meses a cua­tro años de pri­sión “al que rea­lice cual­quiera de los actos seña­la­dos en el artí­culo ante­rior en con­tra de la per­sona que esté sujeta a la cus­to­dia, guarda, pro­tec­ción, edu­ca­ción, ins­truc­ción o cui­dado de dicha per­sona”. Un gali­ma­tías para las per­so­nas que somos ler­dos en mate­ria de leyes, y una pre­gunta hasta hoy sin res­puesta: ¿Ser­gio Estrada Caji­gal Ramí­rez se pudo asu­mir como un preso polí­tico? A la polí­tica ha dedi­cado parte de su tra­yec­to­ria...

LOS JÓVENES no saben de Rubén Jara­mi­llo. El sábado pasado se cum­plie­ron 64 años de que ele­men­tos del Ejér­cito Mexi­cano ase­si­na­ron a Rubén Jara­mi­llo Ménez. Junto con su esposa Epi­fa­nía y sus hijos File­món, Enri­que y Ricardo fue sacado de su domi­ci­lio en la calle Mina 114 de Tla­quil­te­nango, por sol­da­dos que lle­ga­ron en dos vehí­cu­los blin­da­dos. Horas más tarde fue­ron halla­dos muer­tos a tiros en Xochi­calco. Rubén Jara­mi­llo, lucha­dor social de More­los, habría sido man­dado ase­si­nar por el pre­si­dente Adolfo López Mateos.

Años más tarde el perio­dista Fran­cisco Gue­rrero Garro escri­bió un texto que Julián Ven­ces subió al face­boock y del que hoy ofrezco esta sín­te­sis: El 23 de mayo de 1962 pre­paré mi uni­forme blanco, zapa­tos y demás para irme a tra­ba­jar al Hos­pi­tal de Bal­buena de la Cruz Verde. Yo viví en la casa que mis padres tenían en el Pedre­gal de San Ángel. Como siem­pre com­praba la segunda edi­ción de las Últi­mas Noti­cias de Excel­sior, leí algo que me dejó helado: “Rubén Jara­mi­llo y su fami­lia fue­ron ase­si­na­dos en Xochi­calco”.

Fue un cho­que emo­cio­nal, espan­toso. De repente me di cuenta que estaba llo­rando, leyendo y rele­yendo la nota. La gente se me que­daba mirando. En la Ave­nida Revo­lu­ción aga­rré un taxi y regresé a la casa. Entre corriendo, gri­tando:

—Mamá, mamá, ase­si­na­ron a Rubén.

—¡Cómo! ¿Es cierto? — pre­guntó. —Sí —le enseñé el perió­dico. —¡No, no, no puede ser! —gri­taba con dolor y rabia, llo­raba, cami­naba por toda la sala... (Me leen mañana).

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Sobre el autor

JPerez
Ver biografía