El fuereño entra al “Samborcito”, en la colonia Amatitlán, ataviado con un chaleco que medio oculta el arma fajada al cinturón. Pasa junto a la dueña del negocio, una señora gorda que cocina quesadillas de frijol con crema y queso. El sujeto entra al local, echa un vistazo rápido, sale y regresa escoltando al joven güero que se halla acompañado de una chica que viste pants Adidas. Resulta que el güero era “El Menchito”, hijo de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, quien fue herido por elementos del Ejército de México, el domingo pasado en Tapalpa, Jalisco, y falleció cuando era trasladado a la Ciudad de México. El joven güero era Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, en ese momento sucesor natural del liderazgo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su rol en el grupo criminal era dirigir las operaciones internacionales de tráfico de drogas, además de supervisar a grupos de sicarios. Fue acusado de coordinar la seguridad del cártel y de ordenar actos de extrema violencia, incluyendo el derribo de un helicóptero militar en 2015. En el 2020 sería sentenciado a cadena perpetua en Estados Unidos por los cargos de narcotráfico y uso ilegal de armas… La captura y muerte del “Mencho”, el domingo pasado en Jalisco, trajo a cuento el caso de Amado Carillo Fuentes, quien vivía en la colonia Reforma, a pocos metros de la entonces Casa de Gobierno en Cuernavaca. Durante un tiempo poseyó la ex hacienda La Luz, en Tetecala, y habitó una quinta cercana a la Casa de Gobierno. Escribí el 17 de septiembre de 2025: Amado Carrillo habitaba eventualmente una casa en la colonia Reforma de Cuernavaca, cerca de la Casa de Gobierno, y además era dueño de la hacienda La Luz, en Tetecala, en cuya alberca se habría ahogado su pequeña hija Amadeta. Apodado “El Señor de los Cielos”, el 4 de julio de 1997 fue operado para una cirugía facial por un grupo de médicos que pocos días después fueron asesinados, y sus cadáveres encontrados en el puente Mezcala de la Autopista del Sol. Carrillo tenía propiedades en Morelos –la ex hacienda La Luz en Tetecala– y habitaba una quinta cercana a la Casa de Gobierno, en la colonia Reforma. En diciembre de 1996 llegó a la Argentina y comenzó a comprar bienes en distintos puntos del país. En Mar del Plata se hizo con la Estancia Rincón Grande, donde habría vivido durante un año. En mayo de 2010, el exgobernador de Quintana Roo, Mario Ernesto Villanueva Madrid, alias “El Chueco”, fue entregado en extradición al gobierno de Estados Unidos, para ser procesado por una corte de Nueva York, imputado de realizar operaciones de narcotráfico. Tres meses antes, había sido ingresado de emergencia al área de terapia intensiva del hospital del ISSSTE en Chetumal, tras presentar un cuadro agudo de complicaciones cardíacas y respiratorias. Después de que se le practicaron los exámenes médicos correspondientes, salió del Reclusorio Norte en medio de un dispositivo de seguridad, de donde fue trasladado al hangar de la Procuraduría General de la República (PGR), en Toluca, estado de México. Inculpado de colaborar con el cártel de Juárez y recibir pagos de 400 a 500 mil dólares por cada cargamento de cocaína del cártel de Amado Carrillo, “El Señor de los Cielos”, el exgobernador Villanueva se convirtió en el fugitivo número 326 en ser extraditado a los Estados Unidos. La PGR informó que, una vez agotadas las etapas del procedimiento de extradición, se concedió la entrega del exgobernador para que fuera juzgado por delitos contra la salud y asociación delictuosa por una corte de Nueva York, donde recibió una sentencia de 131 meses de prisión por blanquear millones de dólares de sobornos del Cártel de Juárez. De1993 a1997 apoyó al cártel de Juárez para que introdujera cientos de toneladas de cocaína procedentes de Colombia a Cancún, Quintana Roo, y después transportarlas a Estados Unidos. Villanueva daba las órdenes para permitir descargar y almacenar cargamentos de cocaína en ranchos ubicados en Quintana Roo que luego eran contrabandeadas al vecino país del norte. Tras ser procesado en México y obtener momentáneamente la libertad, el mismo día del 21 de junio de 2007 fue aprehendido nuevamente por una petición de extradición formal que presentó en su contra el gobierno de Estados Unidos. El 4 de junio de 2008, el Segundo Tribunal Unitario del estado de México lo había condenado a 36 años y nueve meses de prisión por el cargo de narcotráfico. Según versiones periodísticas, Mario Villanueva utilizó el sistema financiero mexicano para lavar al menos 100 millones de dólares que obtuvo en complicidad con el exalcalde de Cancún, Rafael Lara, y el ex secretario de Finanzas, Chejin Pulido, este último, testigo protegido de la DEA... (Me leen mañana).
