Hoy los boletos más baratos para el partido México vs. Corea del Sur en Guadalajara costarán poco más de 3 mil dólares, o sea, unos 60 mil pesos, y 72 mil pesos. Una “ganga”…
Probablemente a los jóvenes de hoy poco o nada les signifique la historia del equipo de fútbol Zacatepec, pero para miles de morelenses de la tercera edad la escuadra cañera les merece mucho respeto.
Los viejos aficionados reconocen la trayectoria del equipo de la franja verde. Poderoso, además de dirigentes talentosos tenía una cantera de diez mil jugadores: la Liga Cañera.
Patrocinado por el ingenio Emiliano Zapata, surgió en los cincuenta como un grupo de obreros, ejidatarios y empleados que durante siete años consecutivos ganaría el Campeonato Estatal de Fútbol y por cuatro sería la base de la selección morelense en contiendas nacionales. Con Ignacio Tréllez como su entrenador, el Zacatepec fue invitado a la segunda división nacional, creada en 1950 cuando la oncena de la fábrica azucarera se coronó campeón invicto, ascendiendo a la primera división. En la máxima división del balompié profesional de México, al segundo año de haber entrado fue subcampeón, campeón en el tercero, ganó cuatro voces el torneo de liga, en dos ocasiones fue campeón de copa y campeón de campeones. Invencible, el Zacatepec de fines de los cincuenta derrotó en partido amistoso al Nacional del Uruguay, cuando éste paseaba por el mundo el título de Campeón Mundial de Clubes tras vencer al Manchester United, de Inglaterra.
La vieja afición recuerda con nostalgia y cariño algunos nombres y apodos de jugadores: Tito Izaguirre, Carlos Charro Lara, Piteco Sánchez, Nene Piña, Chato y Chiva Vargas, Lika González, Agustín “Coruco” Díaz…
En más de una ocasión en la selva cañera se habló del intento de rescatar la grandeza del Zacatepec, pero el asunto no pasó de una buena idea. ¿Dónde quedaron figuras del tamaño de Gabriel Núñez, Juan Carlos Veiga, Felipe Ocampo, Antonio Tafolla, Manuel Aguirre, Eligio Urieta, Manuel Aranda, Alfredo Harapos Morales, Ricardo Castro, Miguel Ramírez, Jorge Blanco, Juan Barón, Arturo Magaña, Jaime Ríos y tantos más? ¿Dónde están los llanos donde jueguen porteros con las aptitudes excepcionales de Francisco Larios?...
El 11 de noviembre de 2021 falleció Gabriel Núñez Aguirre, mejor conocido en el mundo futbolístico y en Cuernavaca como “El Gallo” Núñez. En alguna de nuestras conversaciones en el café “El Colibrí” de la Plaza de Armas, ante mi insistencia aceptó recrear el día que marcó a Edson Arantes do Mascimento, “Pelé”, el 31 de octubre de 1968. Lleno hasta el tope el estadio Maracaná de Río de Janeiro, Tréllez le ordenó a Núñez que marcara al astro brasileño, que no lo dejara solo ni para ir al baño. “Me dijo don Nacho: es muy peligroso, si dejas que se ponga de frente a la portería te mete un gol”. Gabriel obedeció, se mantuvo pegado como lapa a “Pelé”, tocándolo permanentemente de la cintura con las manos para no perder el contacto, girara y anotara, al punto de que el en ese momento mejor delantero del mundo reaccionó molesto, espetándole: “¡desviao!” (homosexual). Perdido en el griterío de ochenta y tantas mil gargantas que colmaban el Maracaná, el reclamo de Pelé, que lo hacía en son de broma y a la vez de enojo, el resultado fue dos a uno a favor de México, marcado el primero por Isidoro “Chololo” Díaz y el segundo por Javier Fragoso, “El Chalo”. Éste último viviría sus últimos años en Cuernavaca, donde falleció el 28 de diciembre de 2001… (Me leen el mañana).
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