Atril: De aquel Zacatepec al Mundial 2026 de Fútbol

ATRIL.jpeg
ATRIL.jpeg

Hoy los bole­tos más bara­tos para el par­tido México vs. Corea del Sur en Gua­da­la­jara cos­ta­rán poco más de 3 mil dóla­res, o sea, unos 60 mil pesos, y 72 mil pesos. Una “ganga”…

Pro­ba­ble­mente a los jóve­nes de hoy poco o nada les sig­ni­fi­que la his­to­ria del equipo de fút­bol Zaca­te­pec, pero para miles de more­len­ses de la ter­cera edad la escua­dra cañera les merece mucho res­peto.

Los vie­jos afi­cio­na­dos reco­no­cen la tra­yec­to­ria del equipo de la franja verde. Pode­roso, ade­más de diri­gen­tes talen­to­sos tenía una can­tera de diez mil juga­do­res: la Liga Cañera.

Patro­ci­nado por el inge­nio Emi­liano Zapata, sur­gió en los cin­cuenta como un grupo de obre­ros, eji­da­ta­rios y emplea­dos que durante siete años con­se­cu­ti­vos gana­ría el Cam­peo­nato Esta­tal de Fút­bol y por cua­tro sería la base de la selec­ción more­lense en con­tien­das nacio­na­les. Con Igna­cio Tré­llez como su entre­na­dor, el Zaca­te­pec fue invi­tado a la segunda divi­sión nacio­nal, creada en 1950 cuando la oncena de la fábrica azu­ca­rera se coronó cam­peón invicto, ascen­diendo a la pri­mera divi­sión. En la máxima divi­sión del balom­pié pro­fe­sio­nal de México, al segundo año de haber entrado fue sub­cam­peón, cam­peón en el ter­cero, ganó cua­tro voces el tor­neo de liga, en dos oca­sio­nes fue cam­peón de copa y cam­peón de cam­peo­nes. Inven­ci­ble, el Zaca­te­pec de fines de los cin­cuenta derrotó en par­tido amis­toso al Nacio­nal del Uru­guay, cuando éste paseaba por el mundo el título de Cam­peón Mun­dial de Clu­bes tras ven­cer al Man­ches­ter Uni­ted, de Ingla­te­rra.

La vieja afi­ción recuerda con nos­tal­gia y cariño algu­nos nom­bres y apo­dos de juga­do­res: Tito Iza­gui­rre, Car­los Cha­rro Lara, Piteco Sán­chez, Nene Piña, Chato y Chiva Var­gas, Lika Gon­zá­lez, Agus­tín “Coruco” Díaz…

En más de una oca­sión en la selva cañera se habló del intento de res­ca­tar la gran­deza del Zaca­te­pec, pero el asunto no pasó de una buena idea. ¿Dónde que­da­ron figu­ras del tamaño de Gabriel Núñez, Juan Car­los Veiga, Felipe Ocampo, Anto­nio Tafo­lla, Manuel Agui­rre, Eli­gio Urieta, Manuel Aranda, Alfredo Hara­pos Mora­les, Ricardo Cas­tro, Miguel Ramí­rez, Jorge Blanco, Juan Barón, Arturo Magaña, Jaime Ríos y tan­tos más? ¿Dónde están los lla­nos donde jue­guen por­te­ros con las apti­tu­des excep­cio­na­les de Fran­cisco Larios?...

El 11 de noviem­bre de 2021 falle­ció Gabriel Núñez Agui­rre, mejor cono­cido en el mundo fut­bo­lís­tico y en Cuer­na­vaca como “El Gallo” Núñez. En alguna de nues­tras con­ver­sa­cio­nes en el café “El Coli­brí” de la Plaza de Armas, ante mi insis­ten­cia aceptó recrear el día que marcó a Edson Aran­tes do Mas­ci­mento, “Pelé”, el 31 de octu­bre de 1968. Lleno hasta el tope el esta­dio Mara­caná de Río de Janeiro, Tré­llez le ordenó a Núñez que mar­cara al astro bra­si­leño, que no lo dejara solo ni para ir al baño. “Me dijo don Nacho: es muy peli­groso, si dejas que se ponga de frente a la por­te­ría te mete un gol”. Gabriel obe­de­ció, se man­tuvo pegado como lapa a “Pelé”, tocán­dolo per­ma­nen­te­mente de la cin­tura con las manos para no per­der el con­tacto, girara y ano­tara, al punto de que el en ese momento mejor delan­tero del mundo reac­cionó molesto, espe­tán­dole: “¡des­viao!” (homo­se­xual). Per­dido en el gri­te­río de ochenta y tan­tas mil gar­gan­tas que col­ma­ban el Mara­caná, el reclamo de Pelé, que lo hacía en son de broma y a la vez de enojo, el resul­tado fue dos a uno a favor de México, mar­cado el pri­mero por Isi­doro “Cho­lolo” Díaz y el segundo por Javier Fra­goso, “El Chalo”. Éste último vivi­ría sus últi­mos años en Cuer­na­vaca, donde falle­ció el 28 de diciem­bre de 2001… (Me leen el mañana).

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.