El amor de una madre es el reflejo más fiel de Dios: Diócesis de Cuernavaca

Comunidad
Marcela García
Vicario general, Tomás Toral Nájera

Cuernavaca.- En el marco de los festejos por el Día de las Madres, la Diócesis de Cuernavaca emitió un mensaje de profunda reflexión sobre el papel de la mujer en la familia.

El vicario general, Tomás Toral Nájera, aseguró que el amor de una madre es la expresión más cercana al amor de Dios en la tierra, destacando su permanencia.

Durante la homilía dominical, el sacerdote subrayó que este sentimiento no es pasajero, sino una fuerza capaz de mantenerse de pie ante cualquier dificultad o carencia de gratitud.

El amor que no se rinde ante el dolor

Toral Nájera, en representación del obispo Ramón Castro Castro, explicó que el amor propuesto por Jesús no debe confundirse con un sentimiento romántico o efímero.

Al contrario, se trata de un compromiso que persiste incluso cuando existen heridas o pruebas dolorosas, tal como sucede en el núcleo de los hogares morelenses.

“Las mamás siempre están ahí, aun cuando los hijos no sean agradecidos”, expresó el clérigo, resaltando la resiliencia de las mujeres que dan vida y sustento moral.

La fe nace del encuentro con lo divino

El mensaje también abordó el origen de la fe cristiana, señalando que esta no surge por casualidad o por una simple tradición heredada sin sentido.

La fe nace del encuentro con Dios a través del bautismo y se fortalece con la certeza de la resurrección de Jesucristo, eje central de la Iglesia Católica.

El vicario recordó a los fieles que el Espíritu Santo es el verdadero protagonista que sostiene a las comunidades ante los desafíos y conflictos de la vida cotidiana.

Un llamado a la paz en Morelos

Finalmente, la Iglesia hizo un llamado a los habitantes del estado para dar testimonio de su esperanza mediante acciones concretas de bondad, paz y servicio.

Se enfatizó que la Iglesia debe ser un reflejo vivo del amor de Cristo, llevando consuelo a quienes sufren y manteniendo la unidad familiar.

La celebración concluyó con una bendición especial para todas las madres, reconociendo su sacrificio diario como un pilar fundamental de la sociedad actual.